miércoles, 16 de enero de 2013

México con pactos y ¡con impactos!


15 ejecutados en el Estado de México y 27 muertos en la Ciudad de México en solo tres días, no parece que la violencia vaya a ser menor en este sexenio, pues apenas en su amanecer se da este nuevo brote de violencia, a la que por cierto, ya estamos plena y preocupantemente acostumbrados.

No fueron pocos a los que escuché decir, allá por los primeros seis meses del año pasado, que con el regreso del PRI a la Presidencia de la República, se reduciría la violencia que se desató durante el sexenio pasado, y parecía durante el mes pasado que quizás así ocurriría.

Pero estos hechos nos dicen que eso hoy no es algo seguro, se vuelve incierto, y eso significa incontrolable, como quizás también lo sean otros problemas para los que actualmente el gobierno actual no tiene por el momento respuestas, si no tan solo promesas firmadas que nos dice que se transformarán en una fecha determinada (hay un calendario), en supuestamente acciones concretas.

Y es que el tan publicitado "Pacto por México", no es más que eso; hasta los grandes empresarios, aliados del gobierno en construir este sistema económico que es una verdadera fábrica de pobres, a través del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, definen ese pacto como "Un largo documento que presenta lo que se debe hacer, pero que sigue sin señalar los como lograrlo".

Y nosotros los ciudadanos de a pie ¿que opinamos acerca del "Pacto por México"? Preguntando entre familiares y amigos, la mayoría ni siquiera lo ha leído; y la impresión general es que es más de lo mismo, promesas del gobierno que no se cumplirán y que si algo si se cumple solo servirá para "chingarnos" más al pueblo.

Luego entonces la pregunta que salta a la vista es ¿porqué si ni los ricos ni los pobres consideran como algo útil (ya de benéfico ni hablamos), ese documento, porque se lo aguantamos al gobierno y sus cómplices del poder legislativo?, ¿Será que ya estamos seguros de que es infructuoso pedirles que presenten planes y proyectos concretos y viables?; o a lo mejor ya estamos acostumbrados a que mejor cuando algo nos afecte directamente, pues entonces rezongamos y ahí veremos que podemos hacer; que cada quien se rasque con sus propias uñas.

Si esto último es la razón de nuestra indeferencia a lo que dice y promete el gobierno y nuestros legisladores, entonces se explica porque a ellos no les importa presentar proyectos sin base sólidas, hechos para "hacer como que se hace", y peor aún,  presentárnoslos como si fueran todo lo contrario, o sea un trabajo profesional bien diseñado. Después de todo, si nosotros preferimos reaccionar hasta que ocurra algo que nos afecte directamente, pues entonces quiere decir que tampoco nosotros somos de la idea de actuar sobre planes derivados de análisis serios y objetivos; y entonces las cosas seguirán como hata hoy; los grandes empresarios y líderes sindicales defenderán sus intereses con el poder que el dinero y las marchas multitudinarias respectivamente les dan; y el pueblo tratará de defenderse con marchas y plantones con mucha menor gente y que serán objeto de represión.

Es el turno de nosotros los ciudadanos, de nadie más depende el que este país salga adelante, es el tiempo de pasar de las marchas de protestas, para pasar a las acciones de propuestas. Si no lo hacemos los ciudadanos, nadie más lo hará, y seguiremos sufriendo los impactos mientras los beneficiarios del sitema hacen pactos..

Rafael Santibáñez
rsanlan@hotmail.com


   

jueves, 10 de enero de 2013

¡Voy a hacer que ganes más por tu trabajo!

Hola, como estan?; la vez anterior les compartí una carta que le dirigí a EPN, en la que le solicito tome acciones concretas para cumplir su promesa de hacernos ganar más por nuestro trabajo; lo que nos llevaríaa disminuir la pobreza. Bien, pues ahora les comparto otra carta que le dirigí al Secretario de Hacienda sobre el mismo tema. Me gustaría mucho recibir sus comentarios.

Sakudos

México, D.F., 31 de diciembre de 2012

C. Doctor Luis Videgaray Caso
Secretario de Hacienda y Crédito Público
Presente

En primer término quiero felicitarlo por su muy merecido nombramiento al frente de tan importante cartera como lo es la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, pues a mi juicio, la alta capacidad que pude advertir usted tiene al observar su desempeño en los “debates” semanales radiofónicos en los que participaba, justifican ampliamente dicho nombramiento. Y hecho lo anterior me permito presentarme ante usted como un ciudadano preocupado por los problemas que hoy aquejan a nuestro país.

A mi juicio, el principal de éstos problemas es la creciente pobreza que se ha acelerado en los últimos años, la cual, también en mi opinión, es producto de un sistema económico que seguimos que ha provocado la concentración de la riqueza en pocas manos, derivado a su vez de una inequitativa distribución del ingreso, producto de la pauperización de la clase trabajadora y un mercado cada vez más dominado por monopolios. Basta con un análisis básico de las cifras oficiales que arrojan el IMSS. INEGI y CONEVAL, para estar cierto de ésta lamentable situación.

En lo personal, pienso que nunca es suficiente con limitarse a señalar y/o quejarse de los problemas, pues para que ello tenga sentido debe ir invariablemente acompañado de una propuesta de solución, y para este problema en particular pienso que la solución es una reforma fiscal que asegure que a través del pago de impuestos se logra una adecuada redistribución del ingreso, siendo ésta la razón por la que me dirijo a usted.  

Habiendo leído sus comentarios sobre el paquete financiero para el próximo año, me entero que su propósito es discutir una reforma hacendaria en el próximo año, sin precisar la fecha, lo que me hace pensar que de lograrse, entraría en vigor hasta el 2014, lo que significa que durante el 2013 seguirá creciendo la pobreza, pues estoy convencido de que de no ser mediante una reforma fiscal que sirva como elemento para redistribuir el ingreso, ninguna de las medidas anunciadas por el actual Presidente servirá para dicho propósito, pues todas son medidas que ya han tomado gobiernos anteriores sin éxito en el combate a la pobreza; luego entonces ¿porque ahora si habrían de dar resultados?

En la profusa publicidad que emite el Poder Legislativo se acentúa que “México no puede esperar”, y que por ello están trabajando en las leyes que necesitamos. ¿Acaso son éstas leyes “urgentes” la Reforma Educativa y la nueva Ley de Contabilidad Gubernamental?; ¿realmente estos asuntos tienen prioridad ante el problema de sacar de la condición de subsistencia en que vive casi la mitad de los mexicanos, y de penosa miseria en que viven otros más de 11 millones de compatriotas?; ¿considera usted que un niño con deficiente nutrición debido a la pobreza en que vive, esta apto para aprovechar los beneficios de una reforma educativa?; ¿Cree usted que en México la pobreza ha crecido porque no se controla adecuadamente el uso de los recursos públicos en los Estados?

Muy probablemente me diga usted que no tiene injerencia en la forma en que prioriza los temas el Poder Legislativo, y tiene usted razón, sin embargo si fue decisión suya trabajar durante el período de transición en la conformación del paquete económico, sin que este incluyera el desarrollo de una propuesta de reforma hacendaria. Parece ser que, al igual que el Congreso de la Unión, también usted piensa que la pobreza en que vive la mayoría de los mexicanos es un asunto que no es prioritario, y que en consecuencia la aplicación de medidas para resolverlo, bien puede esperar hasta el segundo año del actual gobierno.

Yo pienso diferente, y en consecuencia no tengo duda de que es urgente detener esta creciente pobreza que hoy padecemos, y  con el ánimo de contribuir a la solución de este reto, me di a la tarea de desarrollar una propuesta de reforma fiscal que fuera realmente viable, que fuera posible llevarla a cabo por el hecho de que significara un beneficio tangible para todos los involucrados en el proceso productivo del país,  toda vez que lograra que:

-        Los trabajadores se beneficien al generarse mayor empleo y mejor remunerado
            -        Los empresarios se beneficien al fortalecerse el mercado interno, y reducir el pago            impuestos.
           -        El gobierno no se vea afectado en la recaudación fiscal si no que por el contrario la incremente.

Muy probablemente queden dudas de que se puedan lograr éstos beneficios conjuntamente, pero de acuerdo a mis cálculos, es posible mediante la aplicación de una reforma fiscal basada en los siguientes puntos principales:

1º.- Sustituyendo la tasa fija del ISR, que se establece en el artículo 10 de la ley correspondiente, por una escala de tasas aplicables de acuerdo al empleo, bien remunerado, que generen los causantes de este impuesto.

Con esta medida se busca disminuir la tasa a las empresas y empresarios que aumenten sus plantillas de personal, con la idea de que ello no afecte su nivel de utilidades después de impuestos, y por el otro lado, aumentar dicha tasa a aquellos  que disminuyan su personal.

2º.- Modificar la tabla del artículo 177 de la ley del ISR, que grava los ingresos de las personas físicas, aplicando una mayor tasa de impuesto al nivel más alto, y reduciéndola en el resto de los niveles.

3º.- Elevar la tasa aplicable al reparto de utilidades de 10% a 12% la cual se consideraría como parte fija, y en consecuencia propongo la adición de una parte variable que se calcularía de acuerdo al incremento de la utilidad después de impuestos con respecto al año previo.

4º.- Eliminar el régimen de consolidación fiscal dado que al beneficiar solo a los grandes grupos corporativos, es un factor determinante en la distribución inequitativa de los ingresos. Al mismo tiempo, acelerar la recaudación de los impuestos diferidos causados por este régimen.

5º.- Eliminar la exención del ISR a los prestadores de servicios de enseñanza, cuyos cuotas estén por arriba de 3 salarios mínimos mensuales para educación básica, y 4.5 salarios mínimos mensuales para educación media superior y superior.

6º.- Gravar con el IVA a los alimentos, medicinas y servicios de enseñanza, estableciendo al mismo tiempo una tabla de devolución de dicho impuesto, para aquellos contribuyentes que perciben menores ingresos.

Como ya lo comenté, de acuerdo a los cálculos que realice, estas modificaciones no afectan negativamente la recaudación fiscal., dado que la reducción que resulta en la recaudación por ISR se compensa con un incremento en la recaudación por IVA, lo que a mi juicio contribuiría a una distribución más justa del ingreso, pues además de ampliar la base de contribuyentes, permitiría a los causantes pagar mayor  o menor impuesto en base a sus decisiones de compra. Por otro lado, el aumento en el empleo traería como resultado el fortalecimiento del consumo interno, y en consecuencia un crecimiento de nuestra economía, independientemente de que no se presente un repunte de la economía mundial.

Adjunto al presente le hago llegar un ejemplar del libro en el que expongo a detalle mi propuesta de reforma fiscal, el cual quizás ya conozca usted pues se lo hice llegar al Lic. Enrique Peña Nieto, cuando él era candidato a la Presidencia de la República.

Agradezco su atención, y me despido no sin antes desearle el mayor de los éxitos en su gestión, lo cual resultará en beneficio de nuestro querido México. 
 

Atentamente

C. Rafael Leonardo Santibáñez Langle

viernes, 4 de enero de 2013

¡Voy a hacer que ganes más por tu trabajo!

Les comparto la carta que dirigí al Lic. Peña Nieto con el propósito de hacerle llegar un mensaje de que el pueblo estamos esperando acciones concretas que realmente nos ayuden, como por ejemplo, que cumpla su promesa de campaña de que va a hacer que ganemos más por nuestro trabajo; y no planes optimistas sin apoyo en análisis serios. Y dice así:
 
México, D.F., a 31 de diciembre de 2012

C. Licenciado Enrique Peña Nieto
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos
Presente

Ya en una carta anterior, cuando usted era candidato a la Presidencia de la República,  me había presentado ante usted como un ciudadano preocupado por los problemas de nuestro país, pero que no se conforma con exponerlos, si no que pretendo contribuir con propuestas viables para su solución.

En virtud de lo anterior, en dicha misiva le presente un resumen de lo que es mi propuesta para combatir lo que a mi juicio es el principal problema que aqueja a nuestro país, y que es la creciente pobreza, pues estará de acuerdo que no solo por sí mismo es importante si no que indudablemente influye en la generación de otros problemas no menos graves como la deficiente educación, la corrupción, la inseguridad y el atraso tecnológico, por mencionar los más evidentes. Así mismo adjunto a esa carta le hice llegar un libro que expone a detalle mi propuesta.

Evidentemente no logre captar su atención, o quizás la atención de quienes en ese entonces filtraban su correspondencia, pues muy probablemente mi carta no llegó ante sus ojos, y estoy consciente de que quizás esta tampoco lo haga. Pero aún así, he decidido no darme por vencido, pues el problema de la pobreza continua avanzando, como lo evidencia las cifras del IMSS que nos dicen que de cada 10 empleos que se crearon en el sexenio anterior, 6.4 pagan 2 salarios mínimos o menos, y el cada vez mayor número de mexicanos que obtiene su sustento a través de la actividad económica informal, que en número ya superan a los que trabajan en el sector formal.

A estas alturas, considero que ya no debe haber ninguna duda de que el sistema económico que seguimos lo que esta provocando es la concentración de la riqueza en pocas manos, producto de la desigualdad en la distribución del ingreso, lo que a su vez es el principal concepto generador de la pobreza.

Aunado a lo anterior, y siendo sincero con usted, y dicho con todo respeto, observo con preocupación que los 5 ejes de gobierno que presentó como guías de su gestión, no ofrecen esperanza alguna de revertir esta situación, pues además de que todos estaban incluidos en el “Plan Nacional de Desarrollo” que presentó el gobierno anterior, en esta ocasión usted los presenta con menos soporte en relación a como los expuso su antecesor. Aquí la pregunta es, ¿si al gobierno anterior no le funcionaron, porque a usted si habrían de darle buenos resultados?

De igual forma, sus trece “decisiones inmediatas”, no ofrecen mayores expectativas, pues o son solo proyectos  que no revelan de momento ningún plan concreto, o cambios de forma y no de fondo, o constituyen tan solo paliativos a la pobreza, como lo es la ampliación del programa 70 y mas.

Sé que pequé de ingenuo, pero en verdad el hecho de que en la última parte de su campaña presidencial usted haya presentado su promesa que decía: “Voy a hacer que tú ganes más por tu trabajo”; me hizo pensar que compartía conmigo la idea de que la pobreza es la principal preocupación de la mayoría de los mexicanos, y al mismo tiempo, abrigué la esperanza de que si había leído mi propuesta, y que en consecuencia la reforma fiscal que necesita el país tendría prioridad.

Sin embargo, hoy día veo que efectivamente fui muy ingenuo. La reforma fiscal ha quedado, según el actual Secretario de Hacienda, como algo a desarrollarse en algún  momento del próximo año, lo cual me hace pensar que sería aplicable entonces hasta el 2014, y además los primeros puntos relativos al tema que he escuchado en los medios de información, tales como la evaluación de mantener o no la consolidación fiscal, y la aplicación del IVA en alimentos y medicinas, puntos sobre los que yo hago ya propuestas concretas que benefician tanto a trabajadores como empresarios y gobierno, el Secretario de Hacienda aún no se pronuncia por algo específico. Considerando que el Doctor Luis Videgaray ha dado muestras de ser una persona muy capaz, espero que no haya hecho un pronunciamiento por razones estrictamente políticas y no porque no tenga analizados los temas.

Una vez más pongo a su consideración mi propuesta de reforma fiscal, en la que sigo estando convencido, pues hasta el momento no he visto alguna alternativa que ofrezca una mejor solución al problema de la pobreza en México, y que además siente las bases para hacer crecer nuestra economía sobre bases sólidas, reduciendo la alta dependencia que tenemos de la economía de Estados Unidos.

A la fecha no nos ha dicho como va a lograr que los mexicanos ganemos más por nuestro trabajo, y yo le aseguro que la aplicación de mi propuesta de reforma fiscal sería una manera efectiva de cumplir esa promesa de campaña, lo cual hablaría bien se su sensibilidad, dado que cada vez mas mexicanos viven la angustia de ganar el dinero apenas suficiente para subsistir. Nuevamente, adjunto al presente, le hago llegar un ejemplar del libro donde expongo a detalle mi propuesta.  

Agradezco su atención, deseándole que tenga éxito en hacer de este país una nación más próspera y justa, en beneficio de todos los mexicanos.

Atentamente

C. Rafael Leonardo Santibáñez Langle.


Y por cierto, ¿ustedes no le han preguntado al Presidente como le va a hacer para que ganemos más por nuestro trabajo, como nos prometió en su campaña?; quizás entrre más mexicanos le preguntemos, entonces sí nos conteste. ¿O no les interesa saber?


Saludos, y hasta la próxima