jueves, 10 de enero de 2013

¡Voy a hacer que ganes más por tu trabajo!

Hola, como estan?; la vez anterior les compartí una carta que le dirigí a EPN, en la que le solicito tome acciones concretas para cumplir su promesa de hacernos ganar más por nuestro trabajo; lo que nos llevaríaa disminuir la pobreza. Bien, pues ahora les comparto otra carta que le dirigí al Secretario de Hacienda sobre el mismo tema. Me gustaría mucho recibir sus comentarios.

Sakudos

México, D.F., 31 de diciembre de 2012

C. Doctor Luis Videgaray Caso
Secretario de Hacienda y Crédito Público
Presente

En primer término quiero felicitarlo por su muy merecido nombramiento al frente de tan importante cartera como lo es la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, pues a mi juicio, la alta capacidad que pude advertir usted tiene al observar su desempeño en los “debates” semanales radiofónicos en los que participaba, justifican ampliamente dicho nombramiento. Y hecho lo anterior me permito presentarme ante usted como un ciudadano preocupado por los problemas que hoy aquejan a nuestro país.

A mi juicio, el principal de éstos problemas es la creciente pobreza que se ha acelerado en los últimos años, la cual, también en mi opinión, es producto de un sistema económico que seguimos que ha provocado la concentración de la riqueza en pocas manos, derivado a su vez de una inequitativa distribución del ingreso, producto de la pauperización de la clase trabajadora y un mercado cada vez más dominado por monopolios. Basta con un análisis básico de las cifras oficiales que arrojan el IMSS. INEGI y CONEVAL, para estar cierto de ésta lamentable situación.

En lo personal, pienso que nunca es suficiente con limitarse a señalar y/o quejarse de los problemas, pues para que ello tenga sentido debe ir invariablemente acompañado de una propuesta de solución, y para este problema en particular pienso que la solución es una reforma fiscal que asegure que a través del pago de impuestos se logra una adecuada redistribución del ingreso, siendo ésta la razón por la que me dirijo a usted.  

Habiendo leído sus comentarios sobre el paquete financiero para el próximo año, me entero que su propósito es discutir una reforma hacendaria en el próximo año, sin precisar la fecha, lo que me hace pensar que de lograrse, entraría en vigor hasta el 2014, lo que significa que durante el 2013 seguirá creciendo la pobreza, pues estoy convencido de que de no ser mediante una reforma fiscal que sirva como elemento para redistribuir el ingreso, ninguna de las medidas anunciadas por el actual Presidente servirá para dicho propósito, pues todas son medidas que ya han tomado gobiernos anteriores sin éxito en el combate a la pobreza; luego entonces ¿porque ahora si habrían de dar resultados?

En la profusa publicidad que emite el Poder Legislativo se acentúa que “México no puede esperar”, y que por ello están trabajando en las leyes que necesitamos. ¿Acaso son éstas leyes “urgentes” la Reforma Educativa y la nueva Ley de Contabilidad Gubernamental?; ¿realmente estos asuntos tienen prioridad ante el problema de sacar de la condición de subsistencia en que vive casi la mitad de los mexicanos, y de penosa miseria en que viven otros más de 11 millones de compatriotas?; ¿considera usted que un niño con deficiente nutrición debido a la pobreza en que vive, esta apto para aprovechar los beneficios de una reforma educativa?; ¿Cree usted que en México la pobreza ha crecido porque no se controla adecuadamente el uso de los recursos públicos en los Estados?

Muy probablemente me diga usted que no tiene injerencia en la forma en que prioriza los temas el Poder Legislativo, y tiene usted razón, sin embargo si fue decisión suya trabajar durante el período de transición en la conformación del paquete económico, sin que este incluyera el desarrollo de una propuesta de reforma hacendaria. Parece ser que, al igual que el Congreso de la Unión, también usted piensa que la pobreza en que vive la mayoría de los mexicanos es un asunto que no es prioritario, y que en consecuencia la aplicación de medidas para resolverlo, bien puede esperar hasta el segundo año del actual gobierno.

Yo pienso diferente, y en consecuencia no tengo duda de que es urgente detener esta creciente pobreza que hoy padecemos, y  con el ánimo de contribuir a la solución de este reto, me di a la tarea de desarrollar una propuesta de reforma fiscal que fuera realmente viable, que fuera posible llevarla a cabo por el hecho de que significara un beneficio tangible para todos los involucrados en el proceso productivo del país,  toda vez que lograra que:

-        Los trabajadores se beneficien al generarse mayor empleo y mejor remunerado
            -        Los empresarios se beneficien al fortalecerse el mercado interno, y reducir el pago            impuestos.
           -        El gobierno no se vea afectado en la recaudación fiscal si no que por el contrario la incremente.

Muy probablemente queden dudas de que se puedan lograr éstos beneficios conjuntamente, pero de acuerdo a mis cálculos, es posible mediante la aplicación de una reforma fiscal basada en los siguientes puntos principales:

1º.- Sustituyendo la tasa fija del ISR, que se establece en el artículo 10 de la ley correspondiente, por una escala de tasas aplicables de acuerdo al empleo, bien remunerado, que generen los causantes de este impuesto.

Con esta medida se busca disminuir la tasa a las empresas y empresarios que aumenten sus plantillas de personal, con la idea de que ello no afecte su nivel de utilidades después de impuestos, y por el otro lado, aumentar dicha tasa a aquellos  que disminuyan su personal.

2º.- Modificar la tabla del artículo 177 de la ley del ISR, que grava los ingresos de las personas físicas, aplicando una mayor tasa de impuesto al nivel más alto, y reduciéndola en el resto de los niveles.

3º.- Elevar la tasa aplicable al reparto de utilidades de 10% a 12% la cual se consideraría como parte fija, y en consecuencia propongo la adición de una parte variable que se calcularía de acuerdo al incremento de la utilidad después de impuestos con respecto al año previo.

4º.- Eliminar el régimen de consolidación fiscal dado que al beneficiar solo a los grandes grupos corporativos, es un factor determinante en la distribución inequitativa de los ingresos. Al mismo tiempo, acelerar la recaudación de los impuestos diferidos causados por este régimen.

5º.- Eliminar la exención del ISR a los prestadores de servicios de enseñanza, cuyos cuotas estén por arriba de 3 salarios mínimos mensuales para educación básica, y 4.5 salarios mínimos mensuales para educación media superior y superior.

6º.- Gravar con el IVA a los alimentos, medicinas y servicios de enseñanza, estableciendo al mismo tiempo una tabla de devolución de dicho impuesto, para aquellos contribuyentes que perciben menores ingresos.

Como ya lo comenté, de acuerdo a los cálculos que realice, estas modificaciones no afectan negativamente la recaudación fiscal., dado que la reducción que resulta en la recaudación por ISR se compensa con un incremento en la recaudación por IVA, lo que a mi juicio contribuiría a una distribución más justa del ingreso, pues además de ampliar la base de contribuyentes, permitiría a los causantes pagar mayor  o menor impuesto en base a sus decisiones de compra. Por otro lado, el aumento en el empleo traería como resultado el fortalecimiento del consumo interno, y en consecuencia un crecimiento de nuestra economía, independientemente de que no se presente un repunte de la economía mundial.

Adjunto al presente le hago llegar un ejemplar del libro en el que expongo a detalle mi propuesta de reforma fiscal, el cual quizás ya conozca usted pues se lo hice llegar al Lic. Enrique Peña Nieto, cuando él era candidato a la Presidencia de la República.

Agradezco su atención, y me despido no sin antes desearle el mayor de los éxitos en su gestión, lo cual resultará en beneficio de nuestro querido México. 
 

Atentamente

C. Rafael Leonardo Santibáñez Langle

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