miércoles, 31 de diciembre de 2014

¿CUÁL JALONEO?

En mi pasado artículo mencioné que los grandes empresarios y los políticos forman grupos que luchan entre sí por obtener mayor poder y riqueza para sí mismos, y que es en esa batalla cuando les importa el resto de la población, pues el grupo que saldrá victorioso será aquel que cuente con el apoyo de la opinión pública, y es ahí en donde se produce un “jaloneo” de los ciudadanos para que se decidan a favor de que grupo están, pues ello facilitará la imposición de los cambios que a sus intereses favorezcan.

Y aquí es donde hubo quien me cuestionó: ¿cuál jaloneo?, si al gobierno y los grandes empresarios la opinión pública es lo que menos les interesa, pues de todas maneras terminan haciendo lo que les venga en gana, aún cuando la mayoría no esté de acuerdo, o vea afectados sus intereses.

De lo anterior sobran ejemplos, pero no siempre es tan sencillo, como lo demuestra la autoritariamente impuesta y muy  publicitada reforma energética, que el pánico del gobierno y los grandes empresarios a la consulta popular, que férrea y mañosamente se ha impedido, demostró que están conscientes de que la mayoría de los mexicanos nos oponemos a ella. Sin duda es por eso que ahora gastan mucho tiempo y dinero en publicidad para convencernos de los beneficios que dicen que se obtendrán; claro, como siempre sin explicar cómo se llega a esos beneficios.

Y lo triste es que funciona, pues normalmente la gran mayoría se conforma con escuchar escépticamente los beneficios prometidos, y a fuerza de la insistencia publicitaria, aunque se base en mentiras, la mayoría termina por otorgar el beneficio de la duda, o simplemente se torna indiferente hacia las decisiones tomadas, pues si no cree en los beneficios prometidos, tampoco tiene la certeza de cuáles serán los perjuicios, y se refugia en el “ya ni modo”, total, como siempre, “habrá que chambearle más duro” para soportar el nuevo golpe.

Y en el caso del número más reducido de mexicanos que se interesa en las consecuencias de las medidas adoptadas por el gobierno, se divide en función de lo que digan los “líderes de opinión” a quienes conceden credibilidad; así unos estarán a favor y otros en contra, tal y como vemos en el caso de la reforma energética. Y es en este grupo donde  hay que ganar la batalla por la opinión pública, pues si la inconformidad u oposición impera en ese grupo, esta puede “arrastrar” a la mayoría inconforme pero resignada. De hecho esa es la historia de los movimientos sociales de la humanidad, como las luchas de independencia o las revoluciones; éstas siempre son concebidas, planeadas y lideradas por una minoría pensante que convence a la mayoría inconforme para que se decida a actuar.

Hoy día, en esa lucha que libran entre sí esos grupos poderosos, insensiblemente se ha tomado como rehén el caso de Ayotzinapa, en donde podemos apreciar en un extremo como un sector de la ciudadanía insiste en que la desaparición de los 43 normalistas es un crimen de estado que amerita la caída del actual gobierno; y en el otro extremo otro sector lo considera un hecho más de violencia, que si bien amerita la debida investigación y aclaración, no es motivo suficiente para relevar al Poder Ejecutivo. Para la gran mayoría, este trágico y relevante hecho no merece más que el simple ¡qué barbaridad! de costumbre, y a seguir en lo suyo.

Y debido a esta indiferencia de la gran mayoría, es que se da el “jaloneo”; en donde se distinguen dos grupos: el que está en el poder que trata de hacer aparecer el hecho como una acción de gente mala y corrupta que basta con castigarla, y en el lado opuesto, un grupo de gente poderosa que está viendo afectados sus intereses, y que busca aprovechar este hecho para demostrarle al gobierno, que lo está afectando, que tiene la fuerza necesaria para desestabilizarlo.

No es un secreto para nadie que ya van varios años en los que se ha dado un enfrentamiento empresarial entre las televisoras (principalmente Televisa), y el empresario Carlos Slim; y somos muchos los que tenemos la idea de que el actual gobierno le debe su triunfo en las pasadas elecciones al apoyo de Televisa. Actualmente, las decisiones en torno a la Ley de las telecomunicaciones parecen confirmar esa idea, y en consecuencia, si se beneficia a Televisa, se perjudica a Carlos Slim.

Yo no puedo afirmar que el Sr. Carlos Slim está apoyando a quienes dedican tiempo dinero y esfuerzo a mantener viva la protesta por la desaparición de los normalistas, aún cuando haya elementos para creerlo como el hecho de que a través de MVS noticias, inusualmente se dediquen muchos minutos a ese tema para resaltar lo mal que ha actuado el gobierno en torno a ese asunto, y defendiendo apasionadamente el derecho del pueblo a expresarse a través de las marchas, algo que nunca los había escuchado hacer.

Por el otro lado, el de Televisa, también es notoria la forma escueta en que tratan dicho asunto, minimizándolo y machacando en que el problema es que la “gente mala” no quiere decirnos que pasó con los estudiantes, a pesar de haber sido ya arrestados decenas de involucrados.

Indudablemente que es indignante lo que pasó en Ayotzinapa, y que es nuestro deber como mexicanos exigir que se esclarezcan los hechos y que se castigue a los responsables; pero también es nuestro deber luchar porque se establezcan los cambios necesarios para que no se vuelva a repetir algo similar. Y es aquí donde quedamos atrapados por el  jaloneo de que somos objeto los ciudadanos, que al pueblo no nos sirve de nada, pues mientras un grupo de poder se esfuerza por “capear” el temporal y llegar al punto donde se olvide el asunto, como ha sucedido con tantos otros como el abominable caso de Tlatlaya, la absurda e incalificable detención del Dr. Mireles, el lascerante proceder de Cuahtémoc Gutierrez o el indignante resultado sobre la muerte de la niña Paulette; el grupo de poder antagonista utiliza a sus “líderes de opinión”, para mantener el ánimo para realizar protestas que se quedaran solo en el terreno de mostrar nuestra inconformidad, pero que no aportaran nada en cuanto a avanzar en la búsqueda del bienestar para los mexicanos.

Y esto es muy claro en el caso de Ayotzinapa, el Gobierno, apoyado por Televisa, quieren que olvidemos el asunto y sigamos adelante por el ¡bien de México! (esto ya es descaro); y en el lado opuesto, a quienes les interesa desestabilizar al actual gobierno, nos insisten en que no olvidemos el asunto mediante la realización de protestas y marchas callejeras, pero limitándonos solo a pedir que aparezcan los estudiantes normalistas, sin ir más lejos para establecer cambios que eviten que el hecho se repita. Hoy día sigue habiendo desparecidos que luego aparecen muertos.

Definitivamente no debemos quedarnos callados, pero yo los invito una vez más a que o nos conformemos con que se esclarezcan los hechos de Ayotzinapa, si no que luchemos por el cambio que nos permita acceder a un futuro en el que la paz y el bienestar para todos los mexicanos sea posible, y eso no se lograra mientras permitamos que permanezca este sistema económico que condena a la miseria a cada vez más mexicanos. Apoya mi propuesta para luchar contra este sistema.       


domingo, 7 de diciembre de 2014

DESGARRANDO MEXICO

En mi último artículo hablé de cómo los hechos ocurridos en Ayotzinapa, entre otras cosas, reflejan la indiferencia que el gobierno y los grandes empresarios muestran hacia los problemas que surgen como resultado de su contubernio para proteger mutuamente sus intereses. En efecto, cegados por su avaricia, tanto políticos como grandes empresarios no pueden ver más allá del brillo que producen sus grandes riquezas; crean un mundo de fantasía donde la exhibición de sus grandes mansiones, yates y caudalosas fortunas, pueden exhibirse públicamente, pues después de todo para que serviría tanta riqueza si no se puede hacer ostentación de ella.

Es quizás ese mismo mundo fantástico, el que provoca que en sus mentes se arraigue la idea de que el modelo económico neoliberal es el camino hacia la prosperidad, seguramente en su cabeza es inquilino permanente la vieja idea común de que en el sistema que exacerba la teoría del libre mercado las oportunidades están disponibles para todos, es cuestión solo de ser inteligente, osado, hábil para los negocios, para que la fortuna sea la “dama” que tomen por prisionera.

Y en ese sentido, pues entonces solo basta con que éstos grandes empresarios continúen haciendo cuantiosas inversiones en negocios, que por su cuantía ahora requieren de la participación de capital foráneo, para que se siga desarrollando ese mundo fabuloso del crecimiento de la riqueza, suponiendo también, como en un cuento de hadas, que el beneficio de esa nueva riqueza alcanzará a todo aquel que “trabaje duro”, que sea como ellos, inteligente, osado, y en algunos casos hábil para los negocios, y en la gran mayoría de los demás casos, estos sí, sean además muy “chambeadores” para que soporten horarios de explotación y por supuesto a cambio de raquíticos salarios.

Pero desgraciadamente en la vida real, y eso suponiendo que es genuina su creencia de que sus inversiones en verdad producen riqueza para todos, esta teoría que comparten los políticos que hoy tienen el poder y los grandes empresarios, no es más que una idea fantástica que solo se cumple en sus en sus propias cuentas bancarias, y quizás, como eso es lo único que les importa, no les interesa comprobar si de veras sus cuantiosas inversiones han producido el gran  beneficio que tanto “cacarean” que obtienen los mexicanos cada vez que ellos hacen negocios, y que por supuesto aumentan sus riquezas.

El problema es que cansados y desesperados de ver como cada vez más mexicanos son alcanzados por la pobreza, cada vez más mexicanos creemos que no es por ignorancia el que los políticos y grandes empresarios no se den cuenta de que esas inversiones solo les benefician a ellos, pues solo ellos ven aumentadas sus riquezas a costillas del empobrecimiento de las mayorías. Somos cada vez más mexicanos los que nos damos cuenta de que mantienen a ultranza el modelo neoliberal solo porque les conviene a ellos, sin quererse dar cuenta de que perjudicar a las mayorías, significa perjudicar al país, de ahí nuestro pobre desempeño económico, y no de la falta de inversión como ellos sostienen.

Lo grave del asunto es que creen que condenar al país a un pobre crecimiento económico es un problema menor; es aceptable mientras sus empresas, las más de las veces monopólicas, sigan creciendo al triple o cuádruple de lo que crece el país, tal y como ha sucedido en los últimos años. No sé si no se imaginen, o simplemente no quieren aceptar, que eso significa “matar a la gallina de los huevos de oro”. Tanto políticos como grandes empresarios se sienten a salvo del peligro que representa la creciente violencia y corrupción que se nutren del “caldo de cultivo” que la creciente pobreza representa; tan es así que no tienen reparo en presumir que son el primero o segundo hombre más rico del planeta, o exhibir un costoso yate que acaban de adquirir, o de aparecer en las frívolas páginas de sociales presumiendo casas valuadas en varias decenas de millones de pesos.Cualquier profesionista o mediano empresario que presuma sus posesiones queda altamente expuesto a ser víctima de la delincuencia, pero los políticos y grandes empresarios consideran que están más allá de ese riesgo, simplemente aumentando los recursos que dedican a su protección.

Y si de jactarse de sus riquezas no hay reparo, tampoco lo hay de que se sepa lo corrupto de su origen, como lo demostró el caso de la famosa “casa blanca” cuya propiedad se atribuye la esposa del Sr. Peña Nieto, mostrándonos este último lo equivocado que estábamos cuando suponíamos que cuando pronunció la famosa frase “no soy la señora de la casa”; esta significaba un menosprecio para las esposas, y hoy nos damos cuenta de que significa todo lo contrario, es un reconocimiento, pues ser la señora de la casa significa salir a dar la cara cuando de alguna manera el esposo es cuestionado o se encuentra en algún peligro.Y la señora de la casa salió a explicar que no hay corrupción, poniendo como prueba un monto de  ingresos cuestionable que proviene de una empresa envuelta en una sospecha de corrupción de la magnitud de la compra de una elección presidencial. Lo explico muy claro ¿o no?

Con esas actitudes y explicaciones queda demostrado que, al ya no tener ninguna ninguna consideración y mucho menos preocupación por lo que piense y pase con la mayoría de los mexicanos, los políticos y grandes empresarios se dedican a formar grupos que habrán de pelearse entre sí por los grandes negocios en los que habrán de invertir, entre los cuales, los más jugosos hoy día significan arrancarle al país sus riquezas, y es ahí donde se acuerdan que ayuda mucho la opinión pública, sí, esa misma de la que se olvidan al momento de repartir las ganancias de esos jugosos negocios y que conforma la mayoría de los mexicanos, y entonces cada grupo desarrolla estrategias para poder “jalarla” a su favor, y por supuesto en contra del grupo antagónico, o sea, nos utilizan, para que en ese jaloneo alguien salga beneficiado con la aceptación, o por lo menos indiferencia de los mexicanos para saquear al país.

Tampoco se dan cuenta de que con ese jaloneo y posterior saqueo están desgarrando el tejido social de nuestro país, y de seguir así, irremediablemente llegará el día en que se arrepientan de ello, la historia nos lo ha demostrado en ya no pocas ocasiones.

Solo la unión de los ciudadanos que sufrimos las consecuencias de su contubernio podrá detenerlos; apoya mi propuesta para combatir la inequidad que produce este sistema neoliberal que nos han impuesto.


lunes, 13 de octubre de 2014

PUES ALGO ASÍ COMO LIMPIEZA SOCIAL

Para quienes estamos interesados en lo que pasa en nuestro país, en estos días es prácticamente imposible no hablar del caso Ayotzinapa, un hecho que ha logrado levantar el clamor popular, que incluso ha trascendido nuestras fronteras. Y no es para menos, el que en México se haya llegado a la posibilidad de efectuar asesinatos en masa impunemente y a plena luz del día, es para poner a pensar a cualquiera; y estoy seguro que entre los que más se han detenido a reflexionar en ello están los posibles inversionistas extranjeros; esos que el actual gobierno ha estado tratando de enamorar ofreciéndoles jugosos negocios como el petróleo y en general el de la energía, y además con leyes a modo, como la laboral, la financiera y la energética; o sea, el país en charola de plata.

No creo que sea difícil imaginarnos que los inversionistas foráneos lo pensarán dos veces antes de venir a invertir su capital en un país en donde la violencia cada día toma más fuerza, y en consecuencia donde la vida cada día vale menos. Y aquí es donde se preocupa el gobierno, lo cual, a mi juicio, quedó demostrado con el hecho de que Peña Nieto tardó varios días en salir a decir cuánto le indignaba el suceso ocurrido en el nuevo Estado de Iguala (supongo que es nuevo, pues así lo llamó el Sr. Peña, aunque no nos dijo cuando se independizó de Guerrero). ¿Qué porqué lo pienso así, veamos?

Si el gobierno federal no expresó su repudio a tan monstruoso acto delictivo, y mucho menos anunció su intervención desde el primer día, podemos suponer que lo consideró como un hecho más de la ya cotidiana violencia que se vive en México, luego entonces pues que se ocupen de ello las autoridades locales, tal y como corresponde; sin embargo semana y media después, sale a decirnos que siempre sí va a intervenir el Gobierno Federal; ¿Qué fue lo que pasó, que hizo cambiar de opinión al Sr. Peña Nieto?

El único cambio importante que yo veo, y que evidentemente el gobierno no esperaba que se presentara, fue que el repudio y exigencia de solución de los hechos, alcanzó el plano internacional. Políticos y organizaciones de otros países unieron sus voces a las de los mexicanos que se alzaron para exigir lo que cualquier gobierno que se precie de serlo, no necesita esperar a que le exijan: investigación, esclarecimiento y justicia.

En el ámbito nacional, nos hemos apresurado a realizar lo que nos sale muy bien cuando ocurren hechos que demuestran la torpeza e ineficacia de nuestro gobierno: las marchas. A través de ellas se pretende presionar para la localización de los 43 jóvenes que se presume secuestrados, y que además se haga justicia, que significa castigo a los responsables. Igual demanda han realizado nuestros diputados, senadores, el rector de la UNAM, y Miguel Ángel Mancera, artistas y deportistas famosos entre otras personalidades.

Y mientras en el ámbito nacional nos limitamos a pedir justicia, en el internacional, se pide además que el gobierno establezca las condiciones para que no se repitan este tipo de atrocidades, lo que nos deja ver que a los extranjeros no solo les preocupa el combate a la impunidad, sino que además nuestro gobierno establezca las condiciones necesarias para que en México exista la paz que garantice el que puedan venir tranquilamente a efectuar sus inversiones. Y ellos están en lo correcto, somos nosotros los que nos quedamos cortos exigiendo solo castigo a los responsables, es una muestra de que todos, ciudadanos, políticos, medios de comunicación y hasta intelectuales, ya no pensamos que lo que debemos exigirle al gobierno es que nos garantice la seguridad, que evite que seamos víctimas de la delincuencia; tal parece que estamos aceptando que dicha seguridad es algo así como un sueño lejano que no es posible lograr, pero que eso sí, cuando seamos víctima de dicha violencia estemos seguros que se va a castigar a los delincuentes.

Hoy día ni siquiera sabemos a ciencia cierta porque se atacó a los normalistas, ni hasta que grado el narco y la autoridad están coludidos, ni porque dos días después en la misma región se atacó de igual manera a un grupo de jóvenes futbolistas, en donde perdió la vida un joven jugador de 15 años; cuyo padre declara que fue por una apuesta millonaria; hecho al que no le prestaron mucha atención los medios a pesar de coincidir y tener las mismas características que el ataque a los normalistas. Quizás vende menos periódicos y logra menos rating la muerte de un joven futbolista que la de un joven normalista; o quizás sea por la cantidad de muertos en uno y otro caso.  Y en ese no saber, en ese lento avance de oscuras investigaciones, ese manejo mercantilista de los medios y ese conformismo de nosotros al limitarnos a solo pedir justicia, lo más probable es que nunca sepamos la verdad; quizás nunca sepamos si las personas detenidas son los responsables o meros chivos expiatorios; simplemente nos conformaremos con que nos digan que se castigó a alguien, tal y como sucedió en el trágico caso de la guardería “ABC”.

Y así las cosas agregaremos a nuestra historia otro capítulo más de impunidad, y peor que eso, habremos avanzado un tramo más en el camino que nos lleva  a alejarnos de la equidad y justicia para todos. Habremos aceptado que podemos vivir con el problema mientras la violencia acabe con la vida de ciudadanos comunes y corrientes, que en su gran mayoría son de escasos recursos, y en varios casos, ciudadanos molestos para el sistema como los normalistas rurales que “siempre andan protestando por todo y secuestrando camiones”.

Seguiremos practicando y fortaleciendo algo así como una “limpieza social”, que a quienes hoy se benefician del modelo neoliberal, los libre no solo de la indeseable gente hundida en la miseria, sino también de aquella que no se adapta al sistema, aquella que por estar excluida de las oportunidades que ofrece dicho modelo, sale sobrando. Esos son los que se la pasan protestando, los que entorpecen el progreso, los que espantan a los inversionistas extranjeros que vendrán  a hacer negocios con los grandes empresarios y políticos mexicanos, y que torpemente el gobierno cree que serán nuestros salvadores, pues suponen que con sus inversiones vendrá el progreso y bienestar para la mayoría. Su ambición e ignorancia no les permite ver que con nuestro modelo económico actual, lo único que traerán esas inversiones será más desigualdad, con ella más pobreza y en consecuencia más violencia.

Pero finalmente nosotros lo aceptamos, pues cuando la violencia nos pega en quien más queremos, nos conformamos con organizar marchas para pedir castigo para alguien, aunque no estemos seguros de que sea el verdadero responsable.

Apoya mi propuesta para recuperar la vida digna que todos merecemos.

lunes, 6 de octubre de 2014

AVANZAR HACIA ATRÁS

Pues como que cualquiera diría que eso no se puede, que avanzar hacia atrás es simplemente retroceder, luego entonces avanzar hacia atrás es un contrasentido; quizás el juicio más cercano para darle sentido sería aplicar el clásico retroceder para avanzar, que siendo estrictos no significa lo mismo.

Pero en nuestra vida política nacional puede suceder cualquier contrasentido, hace un par de años nuestros políticos y grandes empresarios se tomaron la libertad de llamarle avance al retroceso que sufrió la legislación laboral en materia de protección a los trabajadores; en aquel entonces eufóricos gritaron a los cuatro vientos que por fin se había roto el dique que impedía el crecimiento del empleo. Sin embargo en los inmediatos dos años siguientes, la realidad se encargó de restregarles en la cara su tremenda ignorancia, o quizás sacar a la luz su maldad, pues lo que ellos llamaron avance, en realidad fue un retroceso que no detuvo la disminución en la creación de empleos y por otro lado si empeoró la situación al provocar la pauperización del trabajo.

Lo mismo podemos decir de la mal llamada reforma hacendaria que entró en vigor para este año, la cual fue calificada por el titular de la SHCP, Luis Videgaray como un avance pues era justa y progresista pues haría que pagaran más impuestos quienes más tienen y además provocaría el desarrollo económico. La triste realidad, y aceptada por el propio Videgaray, es que no ha habido tal crecimiento económico, y que el aumento en la recaudación fiscal no proviene de un aumento en  el total de impuestos que han pagado los más ricos (sector en donde se incluyen las grandes empresas), si no que el incremento resulta del mayor pago de impuestos efectuado principalmente por la clase media.

Y así podríamos seguir dando ejemplos, y ustedes se aburrirían pues no habría señalado nada nuevo y por lo tanto digno de reflexión, pues ya todos sabemos que los políticos y los grandes empresarios frecuentemente mienten cuando se trata de convencernos de la bondad de sus decisiones, para así conservar su situación de privilegio, a lo cual nos hemos acostumbrado y por lo tanto eso ya ni lo vemos grave, vaya, ya ni siquiera consideramos importante protestar cuando sus mentiras quedan al descubierto.

Y esto último es lo que es digno de reflexión; pues el acostumbrarnos a permitir que los políticos y grandes empresarios crean que nos engañan, parece ser que está produciendo el peligroso efecto de que ya no nos interese juzgar los hechos que ocurren en nuestra vida política y social, y en esas circunstancias ya no podamos distinguir entre un avance y un retroceso, y eso si que es verdaderamente peligroso.

Y esto viene a cuento por los hechos que acaban de ocurrir en el Instituto Politécnico Nacional, en donde parece ser que la opinión pública califica como un avance la victoria de los estudiantes sobre las autoridades del IPN e incluso la Secretaría de Gobernación, al no permitir que les impusieran un nuevo reglamento interno así como un cambio en el plan de estudios, que a su juicio ambas cosas los perjudicaban.

Sin duda que es benéfico que el autoritarismo no triunfe sobre el diálogo, pero en un país democrático, como se supone que es el nuestro, tener que defenderse del autoritarismo no puede significar un avance, si no tan solo representa no permitir el retroceso, y lo que debe hacernos reflexionar, es el hecho de que para no aceptar la imposición, hubo de recurrirse a las consabidas manifestaciones callejeras; de nueva cuenta queda demostrado que las autoridades y el gobierno padecen una profunda sordera, que solo es capaz de escuchar el retumbar de miles de pies marchando.

No sé si el triunfo de los estudiantes vaya a representar un avance en la vida académica del Politécnico, espero que sí, pero procede preguntarnos ¿Por qué fue necesario que surgiera la diferencia entre la dirección y la comunidad politécnica, para que se plantearan peticiones que se supone mejorarán el desempeño de esa institución?. Parece como si hubiera sido necesario que la Dra. Yoloxóchitl Bustamante se equivocara para que entonces los estudiantes pidieran cosas tan elementales como, por ejemplo, que salieran los “porros” del Politécnico, que aumentaran el presupuesto para la institución y su democratización. ¿Si no les hubieran querido imponer un plan de estudios y un reglamento, nunca hubieran hecho tales demandas?

Si para proponer avances es necesario esperar a que se presente una coyuntura, y luego proceder a organizar marchas para ser escuchados, entonces no estamos avanzando. La actitud del gobierno de aceptar rápidamente todas las demandas, prácticamente sin ningún diálogo, me da la impresión de que para ellos lo que ocurra en el Politécnico no es importante; si quieren que la directora renuncie, pues que renuncie, si no quieren a la policía bancaria, pues la sacamos de las instalaciones, si no les gustó el plan de estudios y el reglamento que pretendían imponer la dirección, pues los cancelamos, si hombre, lo que ustedes quieran, y si quieren algo más, pues aquí en la calle lo arreglamos.

En este caso,  el mensaje que nos envió el gobierno a través del Secretario de Gobernación es que seremos complacidos en lo que pidamos siempre y cuando organicemos marchas “ordenadas y bonitas” como las que llevaron a cabo los estudiantes del Politécnico. No es efectivo mostrar inteligencia y presentar propuestas de solución a nuestros problemas en las oficinas correspondientes, de esa manera no nos van a escuchar, y eso me consta, lo eficaz es esperar hasta que haya algún conflicto con la autoridad para tener un pretexto para proceder a afectar la libertad de tránsito de terceros en las calles, y entonces si seremos atendidos, pues quizás no habremos mostrado inteligencia, pero “el músculo” si. Ni más ni menos que la institucionalización de las marchas; que contentos estarán los políticos y líderes gremiales y sociales  que son afectos a organizarlas.

Pues discúlpenme, pero si esa es la forma de avanzar, pues entonces estamos retrocediendo.

Yo sigo luchando porque mostremos inteligencia y hagamos que el gobierno escuche esta propuesta sin necesidad de tomar la calle. Apóyala.


jueves, 25 de septiembre de 2014

¿DE VERAS SOMOS TAN TONTOS?

Cuando a una persona puede engañársele o manejársele fácilmente, pensamos inmediatamente que le falta inteligencia, que no se da cuenta del engaño de que pretendemos hacerla víctima; en síntesis, que es una persona tonta. Y si es así, entonces ni nos preocupamos mucho porque decirle cuando pretendemos aprovecharnos de ella, basta con que le digamos aquello que nos va a creer fácilmente, simplemente porque es lo que quiere escuchar, o bien porque lo aceptará sin pensarlo pues le resulta muy complicado entenderlo.

Y lo triste para los mexicanos es que tal parece que así nos consideran nuestros políticos, pues a la luz de lo que han hecho con la consulta popular, tema que abordé en mi pasado artículo, queda en evidencia que los partidos políticos piensan que los ciudadanos, por lo menos la mayoría que necesitan para imponer sus propuestas, somos unos tontos que aceptamos cualquier cosa que a sus intereses convenga, basta con que nos “suene bonito”, que sea lo que queremos escuchar, o nos resulte tan enredado que mejor ni lo pensamos.

En mi artículo anterior expuse como irresponsablemente el PRI y el PAN, habían destrozado la consulta popular proponiendo temas para consulta que de aprobarse representarían un perjuicio para los mexicanos, y que lo más probable es que tan solo fueran un distractor para que no nos concentráramos en la única consulta, que hasta el momento, es importante y que es la que se refiere a la reforma energética. Eso me parece perverso, a menos que ellos mismos crean que sus temas pudieran resultar benéficos, lo cual es poco consuelo, pues entonces significa que no son dolosos, si no tan solo ignorantes.

Y para confirmar lo que digo, ahora el PRD decidió sumarse al chacoteo proponiendo otra tontería como lo es la reducción de sueldos de los servidores públicos con ingresos superiores, según escuché  en una entrevista radiofónica, a los 70 mil pesos mensuales. Y aquí estoy seguro que muchos me replicarán que no es ninguna tontería reducir dichos sueldos, si no que es procedente porque es justo, pues es hasta inmoral que los causantes de que una gran mayoría este sumida en la pobreza, reciban ellos sí, sueldos exorbitantes que les alcanzan para ostentar su riqueza, tener capital para hacer negocios privados y hasta para costear orgías con prostitutas que cobran 5 mil pesos, cuando se juntan para dizque trabajar en sus congresos.

Y esta réplica es irrefutable desde ese punto de vista, solo que si dicha medida se aplicara, el resultado sería contraproducente, pues aumentaría el número de pobres, y no porque ahí caerían los servidores públicos que vieran disminuidos sus sueldos, si no porque se verían afectados aquellos que hoy apenas libran la pobreza. ¿Porqué? Pues porque al reducir los sueldos de esos servidores públicos, se reduce el consumo que éstos hacen, así sea en bienes suntuarios, negocios o prostitutas, y eso reduce las ventas, y eso reduce las utilidades, y eso reduce los impuestos, y finalmente eso reduce los sueldos de los demás así como los empleos, profundizando así el círculo vicioso que nos ha llevado al retraso económico.

Para que esta medida, que sin duda es justa, significara un real beneficio para los mexicanos, no puede aplicarse por sí sola, si no que tendría que venir acompañada por ejemplo, de un incremento de sueldo para los servidores públicos de menores ingresos, o una reducción de impuestos a los trabajadores en general que menos ganan; o sea, que lo que se le redujera a los altos funcionarios, se le incrementara a los empleados de bajos ingresos, de tal manera que éstos pudieran incrementar sus consumos, que en su caso sería de artículos indispensables para la vida diaria, aumentando así las ventas, las utilidades, los impuestos y los empleos, transformando así el círculo vicioso en un círculo virtuoso que nos haría avanzar en lo económico.

Esta es precisamente la estrategia que plantea mi propuesta para luchar contra la pobreza; se llama redistribución del ingreso, pero efectiva y no artificial como la que producen los programas sociales del gobierno, que a lo largo de los sexenios han demostrado más que suficientemente su ineficacia; vamos, ya hasta la actual secretaria de SEDESOL lo reconoce, aunque según ella ahora sí va a funcionar. Como bien decía Einstein, “Es estúpido pensar en seguir haciendo lo mismo y esperar resultados diferentes”; por más que Rosario Robles se esfuerce en decir que ahora el programa PROSPERA, es algo diferente.

¿Serán tan ignorantes los miembros del PRD como para no poder ver lo negativo de su propuesta?; me resulta difícil de creer que no haya nadie lo suficientemente preparado en ese partido para darse cuenta de ello; y en esas circunstancias, me inclino a pensar que la propuesta es dolosa, que en realidad no les importa buscar un beneficio para los mexicanos, que de lo único de que se trata es de seguir el ejemplo del PRI para atacarlo con sus mismas armas. Tanto uno como  otro, y al igual que el PAN con su propuesta de incremento al salario mínimo, lo único que hacen es decirnos lo que ellos saben que la gran mayoría quiere escuchar: que queremos mantener menos parásitos en el Congreso; que nos indignan los altos sueldos de los tranzas funcionarios públicos; que ya no queremos un sueldo mínimo de hambre.

Pero en el fondo estas “propuestas de consulta” no son más que frases publicitarias huecas, que no tienen otro objetivo más que desgastar al rival político, para obtener más poder. Lo que nos toca reflexionar, es que si se atreven a tomar tal actitud, es porque la imagen que tienen de nosotros los ciudadanos es precisamente la de unos tontos que se pueden manejar con simplemente decirnos lo que queremos escuchar, que no somos capaces de descubrir el trasfondo de sus planteamientos, que nos da flojera informarnos para poder decidir correctamente, o peor aún, que se nos puede comprar fácilmente con despensas o 500 pesos, ya que la necesidad es mucha.

El PRD tuvo la gran oportunidad de adoptar una posición digna que fortaleciera su propuesta sobre la reforma energética, pero en vez de esforzarse en desenmascarar al PRI mostrándonos que su propuesta de reducir los plurinominales es una trampa para tener más poder en el Congreso, decidió claudicar y hacer lo mismo que su adversario político, proponer una tontería que sabe que muchos aceptarán sin pensarlo, tan solo para oponerla a la del PRI.

¿En verdad somos tan tontos?; ¿Estamos realmente tan necesitados que abaratamos nuestra dignidad?; ¿Somos tan flojos como para no informarnos debidamente? ¿Es tan grande nuestra desesperanza que ya aceptamos cualquier cosa, así sea en nuestro perjuicio? Seguramente nos responderemos a nosotros mismos que no es así, pero entonces lo que debe preocuparnos es que estamos haciendo que esa es la imagen que proyectamos a nuestros políticos.

Decídete a luchar por un México mejor.

domingo, 14 de septiembre de 2014

LA CONSULTA CHACOTEAR

No crean que me equivoqué en el título, fue con toda intención que sustituí la palabra popular por chacotear, y es que es precisamente un chacoteo en lo que se ha convertido el estreno de lo que debería ser un avance en el ejercicio democrático, como en teoría lo representa la consulta popular.

En efecto, al margen de que podamos discutir si los preceptos legales bajo los cuales quedó normada la aplicación de la consulta popular fueron los mejores, el simple hecho de que se haya establecido significa un paso adelante en la posibilidad de abrir espacios a  la participación ciudadana, lo cual es sin duda bienvenido, pero para que su ejercicio redunde en beneficios para la población falta otro ingrediente muy importante, y ese es el contar con una población consciente y participativa, pero sobre todo informada, y esto último es lo crucial, pues sin ello el resultado de la consulta popular puede ser más perjudicial que benéfico.

Aunque nos duela admitirlo, nuestra realidad es que entre los mexicanos hay poca gente consciente, participativa y, sobre todo, informada. Y no es porque los mexicanos seamos flojos o indolentes por naturaleza, hay muchas pruebas en nuestra historia que demuestran lo contrario, si no porque el “curso” de setenta años de “como volverse ciudadano dependiente” que nos impartió eficazmente el PRI, nos adiestró perfectamente para vivir como nos describe Denise Dresser en  su libro “El País de Uno”, con la palma de la mano extendida hacia arriba esperando la dádiva del presidente paternalista en turno (les recomiendo ver mi video 42 “La llaga en la piel" en mi canal “Ciencia Ciudadana” en You tube).

Y si a esos 70 años de capacitación le agregamos 12 años de gobiernos panistas que en los primeros seis quisieron echarnos a correr como ciudadanos emprendedores, cuando ni siquiera sabíamos caminar como ciudadanos independientes, y en los segundos seis años, después de haber visto el fracaso de los primeros seis años, el gobierno en turno decidió darnos “vacaciones” en la participación para la solución de nuestros problemas, para asumir él la responsabilidad de resolverlos por la fuerza, incluso a balazos si era necesario.

El  resultado final es que la gran mayoría de los mexicanos se ha acostumbrado a adaptarse lo mejor posible a los problemas sociales que hoy nos aquejan, se ha acostumbrado a la pobreza trabajando duro aunque se gane poco, el chiste es subsistir; a rezar con mucho fervor para no ser víctima de la delincuencia cualquier día; a aceptar trabajos que impliquen servicios sexuales; a solo decir ¡que barbaridad! cuando se entera de los frecuentes casos de corrupción e impunidad; a que hay que admirar a los “talentosos” multimillonarios empresarios mexicanos que se dignan a aventarnos algunas migajas de su riqueza a través de empleos que pagan sueldos de penosa subsistencia; ah, y sí, a través también de sus “fundaciones” que nos muestran lo caritativos que son, y también inteligentes, pues al mismo tiempo de esa manera reducen el pago de sus impuestos, y por ahí de paso se hacen publicidad.

Y si no somos una sociedad que esté en posición de darle un buen uso a la consulta popular, entonces correspondería a los políticos utilizarla responsablemente, y ahí es donde “la puerca tuerce el rabo”, pues han encontrado la fórmula para desvirtuarla, como lo podemos apreciar ahora que tanto el PRI como el PAN se aprestaron a anunciar sus consultas chacoteras……… perdón, populares, para hacerlas coincidir con la que se refiere a decidir sobre la viabilidad de la reforma energética.
Es más que evidente que de lo que se trata es de distraer la atención de la ciudadanía para que no se concentre en el asunto de la reforma energética, y como distractor le ponemos dos asuntos que sin duda son de importancia, pero que por su complejidad, es irresponsable pretender decidirlos a través de la gran masa que no cuenta con la información suficiente para decidir.

Es una tomadura de pelo por parte del PAN, preguntar a la gente si desea que se suba el salario mínimo, pues quien lo gana y muchos otros trabajadores de bajos ingresos dirán que sí, mientras los empresarios dirán que no. El aumento al salario mínimo debe ser una acción que se acompañe de otras estrategias económicas que evite que se convierta en un detonante de la inflación, como nos sucedió el siglo pasado, y por lo tanto preguntar tan solo si se aumenta o no, parece más una ardid político y publicitario del PAN, que parece estar más interesado en contrarrestar la propuesta del gobierno del D.F., que en realmente beneficiar a la ciudadanía.


Y el caso del PRI es peor, pues su consulta sobre la eliminación de 100 congresistas plurinominales, es auténticamente “el lobo con piel de oveja”, pues aprovechándose de la ignorancia de la gran mayoría, sabe que el resultado de la consulta le sería favorable, pues numerosas encuestas señalan la poca credibilidad y popularidad que tienen nuestros congresistas, y en esas condiciones estaría allanando el camino para eliminarlos con el aval de la ciudadanía. Lo que poca gente sabe, es lo que ha explicado muy bien el especialista en asuntos electorales José Woldenberg, en el sentido de que eliminar en éstos momentos la cantidad de congresistas plurinominales, conlleva el riesgo de volver a concentrar el poder en el Congreso en un solo partido, y que eso es precisamente lo que busca el PRI, ahora que, basado en la pobreza y apatía de la gente, tiene ahora más que nunca la posibilidad de conseguir más votos en las elecciones, y al haber menos purinominales, eso podría darle la mayoría absoluta en el Congreso, y de esa manera facilitar el regreso a los tiempos del viejo priísmo y sus gobiernos paternalistas, que lo mismo obsequiaban con dádivas a sus súbditos, que les quitaban, incluso la vida, cuando lo consideraba necesario. De hecho, el camino de retorno a esa pesadilla, ya lo empezamos a recorrer.             

domingo, 7 de septiembre de 2014

ESPEJITOS EN FORMA DE AVIONCITOS

Hace unos días publicaba en su encabezado el periódico “REFORMA”, que el Sr. Peña Nieto pasaba de las reformas a las megaobras, en alusión al anuncio que hizo el titular del Poder Ejecutivo acerca de la construcción del nuevo aeropuerto que tendrá nuestro país, en su ciudad capital.
Y efectivamente, dicho proyecto alcanza el título de “mega”, no solo por los 169 mil millones de pesos que hoy nos dicen que costará el proyecto, aunque ya sabemos que después de concluido, si es que se logra concluirlo como hoy lo presentan, nos estaremos enterando de que su costo habrá rebasado esa cifra y lo más probable es que sea por mucho, a eso ya nos tienen acostumbrados nuestros políticos; pero decía yo que será “mega” no solo por su costo, sino también por la magnificencia y fastuosidad de la obra.
Tal parece que con el pretexto de que se construirá en terrenos federales, no se consideró tomar en cuenta, absolutamente para nada, al titular del Gobierno del Distrito Federal, evidentemente no era necesario y ni siquiera conveniente hacerlo, pues todo indica que de lo que se trata es de volver a los tiempos del magnánimo presidente que le da a su pueblo; el presidente benefactor, el dadivoso, el único que todo lo puede.

¿Les parece exagerada mi afirmación?; veamos los detalles; en primer término el anuncio se hace de manera sorpresiva, coincidente con un informe de gobierno, de manera semejante a como lo hizo José López Portillo, en pleno auge del sistema presidencialista, cuando anunció la nacionalización de la banca en México, en un informe de gobierno; dando así un golpe de autoridad presidencial, que me parece que es lo que trata de proyectar el Sr. Peña Nieto con este anuncio.

En segundo lugar, como en los buenos tiempos del presidencialismo priista, queda de manifiesto que el proyecto se fraguó en lo oscurito, pues al tiempo que suenan las fanfarrias para anunciar la construcción del soberbio aeropuerto, nos comunican que, por cierto, ya hay ganadores para su diseño; un afamado y mundialmente reconocido diseñador de aeropuertos a quien solo le faltó decir, “pues no venía preparado pero aquí les va este bonito video”, y, no podía faltar, ¡un arquitecto mexicano!, afamadamente reconocido como… como… como…. déjenme ver, ah sí, como yerno de Carlos Slim, que cuenta entre sus principales trabajos, diseños de obras propiedad de….. de….. de….., ah sí, del propio Carlos Slim. Ya no hay recato en mostrar públicamente el contubernio entre el poder político y el poder económico.

Dada la magnitud del proyecto, ¿que no hubiera sido lo correcto e indispensable para favorecer la transparencia, que al anunciar el proyecto se hubiera anunciado también la apertura del concurso de licitación para su diseño?. Evidentemente eso no le parece importante al actual gobierno, y es congruente con su política de mover a México pero en reversa, pues se trata de regresar a los tiempos oscurantistas del siglo pasado cuando las obras importantes las asignaba el omnipotente “dedazo”.

Este hecho no es más que una pieza más que embona perfectamente en el rompecabezas que está armando el gobierno actual precisamente para regresar a los tiempos oscuros y nefastos del presidencialismo paternalista, concuerda perfectamente con la imposición de poder espiarnos a los ciudadanos a través de nuestros teléfonos celulares sin necesidad de una orden judicial, autorizado tramposamente a través de la reforma de las telecomunicaciones, lo que a su vez permitirá actuar a la flamante gendarmería nacional y demás autoridades, de la misma forma como actuaba la nefasta, poderosa y temida policía judicial de los años sesenta y setenta del siglo pasado.

Se multiplicarán los casos en que se elimina a los enemigos del sistema a través del ajuste de cuentas,  como el de Elba Esther Gordillo, o por medio de la fabricación de delitos, como el del Dr. Mireles, legítimo luchador de una causa social justa; o más fácilmente, simplemente asesinándolos como ha ocurrido en el caso de innumerables periodistas. Y por el otro lado, se harán más cotidianos los casos de impunidad o exoneración de aquellos que son parte del mismo sistema como el de Cuauhtémoc Gutiérrez, y la reciente y estupefacta gestión judicial para exonerar a Napoleón Gómez Urrutia.

Y si con esos ejemplos no es suficiente, podemos añadir la trampa que nos está poniendo el PRI, con su encuesta para reducir los diputados y senadores plurinominales, basada en el desconocimiento que tiene la mayoría sobre el tema y que por ello no pueden ver que no se trata de ahorrarnos dinero que gasta un Congreso que la mayoría consideramos ineficiente, sino de destruir el mecanismo que limitaba el que el partido en el poder concentrara la mayoría en el Poder Legislativo, mayoría que con esta artimaña busca el PRI, en las próximas legislaturas.

Todos estos hechos, dejan claro que la estrategia del PRI y el gobierno actual es clara: perpetuarse en el poder a través del regreso del sistema presidencialista que lo mantuvo en él por 70 años. Y me parece que piensa lograrlo copiándole a los españoles cuando llegaron a tierras mexicanas, dándonos “espejitos” que relumbran como el nuevo aeropuerto, a cambio de llevarse nuestras verdaderas riquezas, como el petróleo, como nuestro trabajo.

Pero la gran mayoría de los mexicanos está muy preocupada y ocupada en la cada vez más difícil tarea de llevar el sustento a sus hogares, no hay tiempo ni ganas de detenerse a pensar en estas cosas; y quienes si tienen el tiempo, y además el deber de hacerlo, como lo son los partidos políticos de supuesta oposición, se conforman con espejitos como las reformas laboral y energética que son a favor de los empresarios y en detrimento de los trabajadores, que tiene muy contentos a los del PAN; y espejitos mucho más baratos, en forma de “sonajitas”, como los que le dieron al PRD otorgándoles la presidencia de ambas cámaras, lo que les daría el honor de flanquear a Peña Nieto en el retorno del “día del presidente”; en verdad estaban contentos como bebés con tan vistosas sonajas. Esos partidos no son capaces de darse cuenta que a cambio de esos espejitos, están entregando la perpetuidad del PRI en el poder. 

Sigo preguntándome si en verdad es ignorancia o una abominable maldad la que guía las mentes de nuestros políticos y grandes empresarios, que siguen en contubernio para acrecentar su poder y riqueza exprimiendo al máximo a cada vez más mexicanos; eso no les importa o quizás en su ignorancia creen que no son ellos los que lo están provocando. No pueden ver que la historia se ha cansado de demostrarnos que cuando a un pueblo se le aplasta de esa manera termina por rebelarse, pues ya no tiene nada que perder. Tal parece que tiene todo la razón Joseph Stiglitz, cuando al referirse a la desigualdad, sentencia que al igual que les paso a quienes hicieron lo mismo que ellos en el pasado, a los actuales les sucederá que cuando comprendan su error, será demasiado tarde. Aunque bueno, refiriéndonos al caso de nuestro país, si a los españoles les funcionó por trescientos años, porque no pensar que el PRI, solo va por superar su propio récord de setenta.   

lunes, 5 de mayo de 2014

Socios en conflicto

En alguna ocasión el reconocido economista norteamericano y Premio Nobel de Economía. Joseph Stiglitz, declaró que la dificultad de Estados Unidos para salir de la crisis se debía a que existe un contubernio entre el poder político y el económico para preservar sus intereses; en perjuicio de la gran mayoría. Al leer sus artículos publicados en el periódico español “El país”, podemos ver en algunos de ellos ejemplos de esa afirmación.
Aunque esto lo señala el Sr. Stiglitz para el caso de Estados Unidos, me atrevo a pensar que muchos mexicanos pensamos que tal afirmación es perfectamente aplicable al caso de nuestro querido México. Efectivamente, si detuviéramos a diez personas en la calle y les preguntáramos si creen que los políticos y los grandes empresarios se ayudan y protegen entre sí para conservar sus privilegios y aumentar su riqueza, estoy seguro que la mayoría nos diría que sí.
Y es que no se necesita investigar mucho para llegar a esa conclusión, cuando con frecuencia vemos como se hacen leyes que benefician a las grandes empresas corporativas, como lo fue la Ley Televisa, o lo son ahora las leyes secundarias de la reforma de las telecomunicaciones, o la reforma fiscal que aumentó los impuestos a las personas físicas, pero que no se atrevió a quitarles a los grandes corporativos el privilegio de la Consolidación Fiscal; y así podríamos encontrar más ejemplos.
Y por el otro lado, cada vez es más frecuente el que salga a la luz pública hechos que demuestran como el sector empresarial destina recursos a determinados políticos para campañas políticas, o los hace partícipes de sus negocios cuando éstos abandonan el poder, o el cada vez mayor número de políticos que ya eran empresarios antes de ser políticos. De esta manera, podemos decir que el poder político y el poder económico funcionan como socios en cuanto a asegurar el incremento de sus riquezas.
Pero en todo negocio los socios no siempre están de acuerdo, tal y como sucede ahora que los grandes empresarios no quedaron contentos con la mal llamada reforma hacendaria, pues si bien no tocó a los grandes grupos corporativos, permitiéndoles así seguir pagando porcentajes irrisorios de impuestos, lo cual ha sido denunciado por la propia Secretaría de Hacienda, si los afectó, como al resto de las medianas y pequeñas empresas, en un punto muy sensible: las ventas.
Tal parece que el Secretario de Hacienda, el Doctor Videgaray, funcionario altamente preparado con estudios de posgrado en el extranjero, no alcanzó a ver que si aumentaba el impuesto al sueldo de las personas físicas que ganan más de $60,000 mensuales; que si reducía la deducibilidad de las prestaciones de los trabajadores; que si aumentaba la tasa de impuesto a las personas físicas con actividad empresarial y profesional que obtuvieran ingresos por más de 123 mil pesos anuales, y que si aplicaba la tasa del 16% del IVA a una serie de artículos de consumo popular; todo ello incidiría negativamente en los ingresos de las personas físicas, y quizás el Doctor Videgaray no pensó que éstas personas físicas son ni más ni menos que los consumidores de los productos y servicios que proporcionan las grandes, medianas y pequeñas empresas, y que al perder ingresos, consecuentemente pierden poder adquisitivo, y al final esto significa menos ventas para las empresas.
Y esto es lo que tiene muy a disgusto no solo a los grandes empresarios que son socios del poder político, sino a todos los empresarios, pues todos están sufriendo las consecuencias. No es una casualidad que al cierre del mes de marzo las tiendas de autoservicios reporten una caída acumulada del 1.5% en sus ventas; y que el índice General de Actividad Económica (IGAE), haya tenido un “crecimiento” del 0.8% en enero de este año (último dato disponible); que contrasta dramáticamente con el 2.9% de enero 2013.
De hecho, el disgusto de los empresarios ha quedado fehacientemente manifestado en los más de diez mil amparos que el Presidente de la Coparmex Juan Pablo Castañón señaló, en una entrevista realizada en los primeros días del mes pasado, se habían interpuesto contra la pseudo reforma hacendaria. De seguir así las cosas, no creo que sea descabellado pensar en la antesala de la recesión, y desgraciadamente no hay razones para pensar que las cosas pudieran cambiar, pues el poder adquisitivo de los consumidores no aumentará, ni habrá nuevos consumidores derivados de la creación de nuevos empleos generados por la inversión privada, pues mientras los empresarios sigan irritados por dicha reforma, no habrá tal inversión.
Todo parece indicar que el Secretario de Hacienda, quien me da la impresión de que es el verdadero titular del Poder Ejecutivo, en su afán de aumentar la recaudación para cubrir el hueco que dejaría la privatización de la industria petrolera, que es parte del negocio en contubernio con los grandes empresarios, diseño una reforma hacendaria eminentemente recaudatoria, que lógicamente sería recesiva, tal y como está ocurriendo, sin  advertir que ello traería un “daño colateral” a sus socios; ahora sí que aplica aquello de que “jaló la cobija para tapar un lado, pero destapó el otro”.
Y a pesar de que dichos socios han sido los menos perjudicados, pues a diferencia de los medianos y pequeños empresarios que muchos han tenido que cerrar sus negocios, las grandes empresas corporativas han cubierto la baja de las ventas domésticas con exportaciones, y la verdad es que han salido ganando. Sin embargo, ellas no perdonan nada, lo quieren todo y por adelantado, como siempre ha sido, y aún cuando se les dé, se reservan el derecho de corresponder. O no fue así en el caso de la lesiva reforma laboral para los trabajadores, la cual los líderes empresariales festejaron su aprobación y declararon “que era el dique que detenía el crecimiento del empleo”. A un año de aprobada, el empleo disminuyó en un 43.2%; se les concedió y no cumplieron.
Así como los grandes empresarios pueden estar molestos porque los cambios en las leyes fiscales los perjudicaron, también el poder político, representado por el Secretario de Hacienda, puede estar a disgusto con ellos porque no han cumplido su parte. Se han generado fricciones entre los socios, y entre los integrantes de cada bando, pues hay políticos que están del lado de algunos grandes empresarios, mientras que otros velan por los intereses de otros grandes empresarios, y así las cosas, la desavenencia entre éstos socios que se llevan la tajada del león en el reparto de la riqueza que el país produce, trae como resultado que cada día un mayor número de mexicanos se asfixia en la pobreza, cosa que a ellos les tiene sin cuidado, pues sus crecientes riquezas les permiten esperar sin apuros, mientras siguen “jaloneándose” para conseguir lo más que se pueda.
Actuemos para la solución de este problema; apoya mi propuesta contra la pobreza que ataca la raíz del problema que es la inequidad en la distribución de la riqueza.

PD: Por cierto, en el tema de los impuestos a las personas físicas, les aviso que todos aquellos que tienen que presentar su declaración como personas físicas, o que ya la presentaron, pueden pagar impuestos de más, pues la herramienta “DeclaraSat 2013”, que hay que utilizar para presentar la declaración, al parecer está calculando el impuesto con la tabla de la Ley del 2014, en lugar de aplicar la de la Ley de 2013. Chéquenlo, pues en un caso que yo calculé, por este “errorcito” se generaba un impuesto mayor a pagar indebidamente. ¡ABUSADOS, Y PREVENGAN A SUS AMIGOS!.

viernes, 18 de abril de 2014

Cochino Corrupto

En estos días es inevitable hablar del tristemente célebre caso del líder del PRI en el Distrito Federal, Cuauhtémoc Gutiérrez De la Torre, quien, como ya todos sabemos, gracias a una investigación realizada por la periodista Carmen Aristegui, quedó al descubierto el penoso asunto que ella llamó “la existencia de una red de prostitución”, orquestada por personal a las órdenes del ahora exlíder del PRI en el D.F.

A pesar del intento de Gutiérrez De la Torre de demostrar que los hechos son falsos, la verdad es que la opinión pública no tiene dudas acerca de la veracidad de lo que se le imputa;  la realidad es que, hasta con pruebas que fueran frágiles, el ciudadano común y corriente daría por cierta una acusación como esta que pesara sobre cualquier político, y quizás con más seguridad si este político pertenece al PRI.

Tal y como si fuera un lunar en la cara que apareció con el tiempo, la cochina corrupción acompaña inseparablemente a la imagen del PRI, y basta con tan solo remover tantito el abundante maquillaje para que el lunar, que indudablemente ha ido creciendo, aparezca con toda su negrura en su rostro.

Pero aún así, este suceso no pasara a la historia más que como una muestra más de la existencia de esa mancha en la cara del PRI; pues como en casos anteriores en que los medios de comunicación han puesto al descubierto la corrupción y/o ilícitos en que incurren políticos de cualquier partido, o cualquier otra figura pública, la cruda realidad nos ha demostrado que a la larga para lo que más ha servido, ha sido para beneficiar a los propios medios de comunicación al vender más periódicos, o aumentar el rating y así vender más caro sus espacios publicitarios, y en todo caso a los periodistas y comunicólogos que al obtener más prestigio, cobran más caro; pero en materia de progresar en el combate a la corrupción o la delincuencia y su castigo, el avance de éstos flagelos sociales y la impunidad, nos dicen que tales denuncias no han servido de mucho.

Este mismo caso de Cuauhtémoc Gutiérrez es el mejor ejemplo de ello, pues ya había sido expuesto por el periódico “Reforma” hace once años, y no sirvió siquiera para que el Sr. Gutiérrez se desanimara a llevarlo a cabo. Es una verdad irrefutable que somos una sociedad que no tiene memoria, que prestamos atención y hasta podemos escandalizarnos con noticias como esta, pero el día de mañana lo habremos olvidado, incluyendo por supuesto a los propios periodistas cuando consideren que a esa noticia ya no haya nada más que “sacarle”, como en este caso le sucedió hace once años a “Reforma”, por ejemplo.

Nada más justo que en este caso se aplicara el peso de la ley a todos aquellos que resulten culpables de estos hechos, pero si en realidad queremos que este tipo de oprobiosas prácticas se erradiquen, no bastará con tener leyes severas, pues todavía faltaría tener sistemas judiciales incorruptibles, de lo cual hoy carecemos. Un sondeo del propio portal noticioso de Carmen Aristegui, señala que la mayoría pensamos que el PRI buscará diluir el tema y aplicará “control de daños”.

En lo personal, dudo mucho que el Sr. Gutiérrez De la Torre pise la cárcel, pues para empezar, hasta donde yo sé, no hay grabaciones que lo impliquen, y además, legalmente no podemos hablar de una red de prostitución, como mediáticamente lo ha manejado Carmen Aristegui, pues no se les mantenía a las mujeres privadas de su libertad y/o amenazadas de daño físico, para lucrar con ellas sexualmente. De lo que podemos hablar es de que se les chantajeaba para acceder a tener relaciones sexuales con el “Jefe”, lo cual, y por favor corríjanme si estoy equivocado, se acerca más al delito de acoso sexual en el trabajo.

Y aún cuando se logrará castigar penalmente a los responsables por el delito que corresponda, vendrán otros más adelante que volverán a incurrir en los mismos hechos, solo que ahora extremando sus precauciones; pues lo verdaderamente efectivo para que esto no se repitiera, sería atacar el problema de raíz, que no es otro más que la creciente necesidad de la gente de ganarse la vida de cualquier forma, y repito: de cualquier forma.

¿Qué pasaría si no hubiera ninguna mujer que tuviera la necesidad de aceptar el otorgar favores sexuales a cambio de mantener el trabajo?; simple y sencillamente que el exlíder del PRI en el D.F. no hubiera podido integrar su “harem”; y no estaríamos ocupando el tiempo, como actualmente en éstos días está sucediendo, en discutir públicamente si hay elementos para el proceso penal de este caso con o sin denuncia, o si las leyes deben ser más severas; tal y como está sucediendo en el espacio noticioso de la misma Carmen Aristegui. Evidentemente, a juicio de la periodista, hay más jugo que sacarle a su noticia.

Una vez más, como sociedad, nos encontramos ante la disyuntiva de actuar irresponsablemente dejándonos llevar por los medios de comunicación hacía donde ellos juzgan que es relevante hacerlo, como en este caso lo es escandalizarnos de la podedumbre sagazmente descubierta, así como del aspecto penal del caso; o si nos enfocamos a analizar y luchar porque se establezcan soluciones de fondo, lo cual parece no interesarle a los medios de comunicación.

Lo verdaderamente importante en este caso es actuar a favor de que no se repitan estos vergonzosos delitos, y si pensamos que eso se logrará a base de contar con leyes muy severas para su castigo, definitivamente estamos perdidos. No he escuchado yo en los medios la opinión de las mujeres que aceptaban tal situación, que sin duda fueron muchas a lo largo de los años, y lo cual es lo realmente importante, ¿o acaso lo que ellas tengan que decir no es relevante?; ¿Qué preferimos pensar?; ¿Qué lo aceptaban por necesidad?, o simplemente porque eran unas flojas que no quisieron estudiar o buscar un trabajo “decente”.

Si nos dejamos atrapar por la conducción de los medios de comunicación, entonces lo único que haremos será cooperar para que dichos medios sigan ganando dinero, pues este tipo de sucesos se repetirá quizás con nuevos actores y en nuevas circunstancias que quizás vuelvan a ser sagazmente descubiertas por nuevos periodistas o por los mismos; volverá a ser noticia entonces y nos volveremos a escandalizar al grito de ¡que barbaridad!.

Como lo hice en mi video titulado “Las bodas del lucro y la indiferencia”, (que pueden ver en mi canal de You tube “Ciencia Ciudadana”); a los medios de comunicación en general no les interesa participar en la solución de los problemas, supongo que, como he oído a algunos de ellos decirlo, su única misión es informar. Luego entonces la responsabilidad de resolver los problemas corresponde a quienes los sufrimos, a los ciudadanos, y en el caso en particular de estas mujeres forzadas a prestar favores sexuales para conservar su trabajo, la solución viene a ser la misma que estoy impulsando desde hace más de dos años, y para la cual la propia Carmen Aristegui ha ignorado mi petición de ayuda para difundirla. Lo entiendo, su misión es solo informar.

La solución es establecer las condiciones para disminuir la pobreza que genera el sistema económico neoliberal que seguimos, que nos obliga a luchar todos contra todos para subsistir, lo cual cada día orilla a más mexicanos a ganarse la vida de cualquier forma, perdiendo en esa lucha valores morales de tal manera que cada vez  importa menos si es prostituyéndose, engañando, delinquiendo, e incluso, asesinando.

Para el caso que nos ocupa, viene a bien citar lo dicho por Juan Jacobo Rousseau “que nadie sea tan rico como para comprar a otro, ni tan pobre que tenga que venderse”; y si seguimos ignorando esto, seguiremos produciendo noticias que vendan, pues en cualquier momento cualquiera puede quedar a merced de cualquier cochino corrupto.

Actuemos para la solución de este problema; apoya mi propuesta contra la pobreza que ataca la raíz del problema que es la inequidad en la distribución de la riqueza.


viernes, 28 de marzo de 2014

El vivales Videcaray

Así le decían a un vecino que alguna vez conocí, muy popular entre sus amigos, y en ocasiones hasta admirado por su habilidad de convencer a los demás de hacer lo que a él le convenía, aun cuando todos aquellos a quienes había convencido salieran a la larga perjudicados. Decían que tenía el don de "marear" a la gente para que no se dieran cuenta de como saldrían perdiendo con las propuestas que el vivales Videcaray les hacía.

Y para muestra basta un botón, pues cuenta la leyenda que una vez su esposa, muy disgustada y ya cansada porque este siempre le dejaba el gasto justo y exacto para que apenas pudiera la señora preparar los alimentos del día, le reclamó pues estaba ya desesperada porque nunca podía comprarse siquiera una sencilla prenda de ropa, pues obviamente no le alcanzaba. 

El vivales Videcaray escuchó atento los airados reclamos de su esposa, mientras se aprestaba a descansar despojándose de su camisa de marca, su corbata de seda, su traje de lana importada, sus finos zapatos italianos,sus mancuernillas de oro y su pesado "rolex", y después de meditarlo un poco, procedió a darle solución a los reclamos de su esposa diciéndole: tienes razón, he menospreciado tu inteligencia diciéndote exactamente cuanto debes gastar en los alimentos y estableciendo yo cuanto metemos al banco para ahorrar para comprar una casa; así que de hoy en adelante tú podrás disponer del 60% del ahorro para comprar la casa, para que lo emplees en lo que quieras, más alimentos, un vestido o hasta irte al cine.

No me dijeron si la esposa se puso feliz con la solución, pero yo creo que así fue, porque nunca supe que rezongara, tal y como parece que ahora sucederá con todos nosotros que aceptaremos mansamente la decisión de otro vivales, el Doctor Videgaray, que estableció que el seguro de desempleo que tanto "cacareo" el gobierno de EPN,  como un logro excepcional en beneficio de los mexicanos que perdieran sus empleos, este terminarán pagándoselos los propios trabajadores de sus "ahorritos" para comprar una casita, y literalmente una casita, pues finalmente fue aprobado que el seguro de desempleo se cubra con el 60% del fondo de vivienda de los propios trabajadores.

No hay que retroceder mucho en el tiempo, Septiembre de 2013,  para recordar como el Doctor Videgaray en todos los medios de comunicación, así como en la propia tribuna del Congreso, presumía que su mal llamada reforma hacendaria, era en realidad una reforma social, pues se aumentaban los impuestos a quienes más tenían, según él, para darle a los que menos tenían, que en este caso eran los que perdían sus empleos, otorgándoles dicho seguro de desempleo.

Tal parece que el repunte del desempleo en los primeros dos meses de este año, que llegó a ser del 5.05% en enero, y que aunque bajo para febrero a un 4.76%, sigue siendo superior al 4.25% de diciembre del año pasado, orilló al secretario de Hacienda a no cumplir lo que tanto él como su jefe Enrique Peña Nieto habían prometido, de cubrir dicho seguro con fondos públicos, o sea, con el dinero proveniente de los impuestos, y que esa era una de las razones para incrementarlos.

Y entonces cabe la pregunta ¿Doctor Videgaray, si el seguro de desempleo ya no se va a cubrir con dinero proveniente de los impuestos, van a reducirlos?; desde luego se le podría preguntar lo mismo a Enrique Peña Nieto, pero sería tiempo perdido pues sabemos que él desconoce absolutamente éstos temas. Mucho me temo que la respuesta es no, y entonces lo que resta a cada uno de nosotros es decidir si cuando perdamos el empleo tomamos dinero de lo que teníamos ahorrado para comprar la casita, o ...... ¿o qué', ¿acaso podremos elegir no comer, para no gastarnos esos ahorros?

Es verdaderamente vergonzoso que los diputados priístas y demás diputados comparsas, se jacten de que hubo un avance en los derechos de los trabajadores al decir que ahora se nos dio la libertad de elegir en que queremos ocupar el dinero, tal como lo hizo el Dip. priísta Marco Antonio Bernal en una entrevista radiofónica, y suena más a burla ahora con la nueva legislación laboral que ha abaratado los despidos.

Nuestros gobernantes y políticos han caído en el cinismo, ya no tiene ningún valor el pararse en la máxima Tribuna de la Nación, como se supone que lo es la del Congreso de la Unión, a decir una cosa, que luego se les hace fácil no cumplir, tal y como lo hizo el Secretario de Hacienda. Me lleva a pensar que están conscientes de que en cualquier momento y en cualquier tribuna, pueden decir lo que sea, no se establece ningún compromiso, pues quizás piensan que los ciudadanos ni nos acordamos, o si nos acordamos, no nos interesa lo que digan y hagan; y claro, eso les hace fácil pasar a la burla como lo hizo el Dip. Bernal.

Hoy más que nunca, y ante el fracaso de las medidas económicas y la entrega del petróleo que se planea, que ambas reducirán la recaudación fiscal, está claro que el gobierno de Peña Nieto tiene en el Secretario de Hacienda a la figura del cobrador de impuestos de la época medieval, que se dedicaba a vaciarles los bolsillos a los siervos del señor feudal, so pena de encarcelarlos si ya no había nada que sacarles; pero como los tiempos han cambiado, ahora no se necesita al empleado mal encarado y prepotente que recorría las aldeas acompañado de una nutrida guardia; no, ahora lo que se necesita es un vivales con cara dura.

Es posible que mucha gente no dé cuenta cabalmente de lo que esto significa, pues pensara, a la ligera, esto no me afecta mientras no pierda mi trabajo, y como los mexicanos no tenemos una amplia cultura de la previsión, ¿entonces para que preocuparnos?. Será hasta que nos encontremos en la situación de no tener empleo y tardar en conseguirlo, cuando sentiremos la necesidad de tomar ese dinero, y aún ahí, todavía no nos sentiremos realmente afectados, si no hasta el momento que queramos comprar la casita, y el dinero que nos quede en la subcuenta de vivienda, nos alcanzará para comprar un cuartito en lugar de una casita.

Como dije al principio no sé si la esposa del vivales Videcaray quedó satisfecha por que la lograron engañar, o no protesto simplemente por sumisión, pero espero que nosotros los ciudadanos mexicanos no nos quedemos de brazos cruzados ante este atraco y empecemos por detener el desempleo apoyando la propuesta que abajo pongo, y posteriormente apoyando otra propuesta que en breve les haré llegar para exigirle a Enrique Peña Nieto que haga cumplir al Secretario de Hacienda Luis Videgaray con lo ofrecido en el Congreso. ¡ES EL TURNO DE NOSOTROS LOS CIUDADANOS!

Mientras tanto, apoya mi propuesta contra la pobreza que ataca el problema de raíz, que es el sistema económico que seguimos que genera el desempleo y la inequidad en la distribución de la riqueza.





  

viernes, 21 de marzo de 2014

Nada cambia, si nada cambias

Quizás es este el verdadero origen de los problemas, pues no significa otra cosa más que lo que dejamos de hacer cuando éstos todavía no se presentaban, o peor aún, cuando éstos ya existen pero no hacemos nada porque no nos afectan directamente, o porque pensamos que no nos toca resolverlos, y en el caso más grave, cuando pensamos que de nada serviría hacer algo.

De esa manera vamos caminando hacia la indiferencia sobre los problemas que nos aquejan,  actitud que la historia se ha cansado de demostrarnos lo erróneo que es, pues cualquier problema que no se resuelve inexorablemente crecerá, y en materia social, eso significa que tarde o temprano nos alcanzará a todos.

Tal es el caso de la pobreza que hemos visto como aumenta cada día más, afectando a muchos que en algún momento pensaron que nunca los alcanzaría, mismo pensamiento que tienen los que hoy tienen el poder económico y que en medio del bosque de su opulencia, les es imposible distinguir como aquellos que ellos mismos han ido condenando a vivir en pobreza, poco a poco los van cercando, simplemente porque poco a poco ocupan un mayor espacio.

Desde el mismo mes de diciembre de 2012, cuando Enrique Peña Nieto nos anunció sus 13 decisiones presidenciales, señalé en mi video titulado “Po’s haz como que haces”, que este gobierno no nos presentaba ningún plan objetivo y serio que nos hiciera pensar que realmente nos pondría en la senda del progreso (al final encontrarán el link del video); y como fue, las famosas 13 decisiones presidenciales, mostraron lo que señale en esa ocasión, que publicadas el mismo día de la toma de posesión, solo pretendían aparentar que se estaba trabajando desde el primer día, o sea, hacer como que se hace. Populismo y demagogia en su más pura expresión..
   
Y esto viene a cuento porque nuevamente en los inicios de este 2014 se avizora un panorama difícil en materia económica para el país. Ya en el 2013 el raquítico crecimiento del PIB del 1.2%, nos indicó el fracaso del actual gobierno, y en los inicios de este año indicadores como el índice de confianza del consumidor; las ventas de autoservicios, las compras de bienes de consumo duradero, son todos negativos, y apenas en el primer trimestre del año, al igual que el año pasado, el crecimiento del PIB vuelve a estimarse a la baja, llegando a ser pronosticado ahora  hasta en un 2.7%,  o sea, un 72% del original 3.9%

Y al igual que lo hice en diciembre del 2012, me atrevo a pronosticar que este 2014 también será un fracaso, pues el Sr. Peña Nieto esta empecinado en no cambiar, y sigue testarudamente avanzando en la imposición de sus mal llamadas reformas estructurales, que no traerán como consecuencia más que un ensanchamiento de la brecha entre ricos y pobres.

En términos coloquiales a esto le podríamos llamar “matar a la gallina de los huevos de oro”, pues sin duda esa gran riqueza que ha ido amasando una minoría, que por cierto cada vez es más reducida, ha sido a costa de arrebatárselas a una gran mayoría; la polarización del ingreso, dirían los economistas; pero que de seguir así terminaría inevitablemente por ya no haber nada que arrebatarle a la gran mayoría empobrecida. Fin de la polarización, la gallina de los huevos de oro ha muerto.

Esto es lo que sucede en cada vez más países alrededor del mundo, las familias poderosas  se aferran a seguir incrementando sus riquezas a costa de lo que sea, desde pelearse entre ellas mismas, hasta provocar guerras; lo que resulta en que esa poderosa minoría sea cada vez más pequeña, pero siendo más poderosos los que quedan dentro de ella. Pero eso no importa, el sistema neoliberal nos indica que eso es el progreso, competir para ser los mejores, los más grandes, los más poderosos; competir sin freno, sin límites, sin miramientos y en consecuencia, las más de las veces, sin moral.

El sistema neoliberal ha incrustado en las mentes de los gobiernos esa idea, y en consecuencia su función debe limitarse exclusivamente a proteger el accionar de las empresas de quienes comandan a éstas poderosas familias, pues se presume que al ser éstos “los motores de la economía” de un país, es necesario preservar antes que nada sus intereses. ¿Que haríamos sin ellos?; ¿Quien produciría la riqueza del país?, se preguntan los gobernantes, si ya hemos visto que cuando los gobiernos toman el control de la producción y distribución de la riqueza, lo que terminan haciendo es repartiendo pobreza entre el pueblo, y conservando la poca riqueza para los propios gobernantes.  Luego entonces, no hay de otra, es mejor que sean ciudadanos particulares los que acaparen la riqueza.

En los discursos oficiales, todos los gobiernos simpatizantes del neoliberalismo, y EPN es en la práctica uno de ellos, afirman que al apoyar la productividad, o sea, a quienes producen la riqueza del país, automáticamente toda la población saldrá beneficiada por el simple hecho de que habrá más riqueza, sin atreverse a cuestionar el porqué no ha sucedido así en cada vez más países. Es un hecho que en países como España, Grecia, Portugal, e Italia, por ejemplo, hemos visto como la inequitativa distribución de la riqueza ha llevado a la población a salir a protestar masivamente a las calles; y en otros países como Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda, Francia y México, aun cuando no se ven dichas manifestaciones masivas protestando por la inequidad, es un hecho que tienen una gran mayoría de la población sumida en la pobreza y en consecuencia descontenta.

La crisis internacional que el mundo no logra superar no es más que el reflejo del desequilibrio que provoca la inequitativa distribución de la riqueza, y a pesar de que hay voces en todo el mundo que así lo advierten, éstas son ignoradas, los gobernantes actuales prefieren el argumento simplista de que la crisis en sus respectivos países fueron ocasionadas por lo mal administradores que fueron sus antecesores, al no cumplir el principio básico de no gastar más de lo que se tiene.

Lo paradójico es que muchas familias de los países que se encuentran en crisis, o por lo menos con crecimientos estancados, se vieron obligadas desde hace tiempo a subsistir gastando más de lo que tienen, o sea, vivir del crédito, mismo que después no podrán pagar porque sus ingresos no han mejorado, pero que de no hacerlo así, simplemente no subsistirían. En buena medida este es el origen de la crisis financiera internacional.

Es decisión nuestra si seguirnos haciéndonos tontos con el cuento de que al crearse más riqueza esta beneficiará a todos, lo cual no es cierto, pues mientras subsista el pensamiento neoliberal, la riqueza adicional que se produzca seguirá repartiéndose inequitativamente, ensanchando la brecha entre ricos y pobres; y en consecuencia condenando a cada vez más gentes a la miseria, lo cual tarde o temprano colapsará el sistema. Estamos creando un monstruo que ha encontrado su propia cola y que con gusto irracional ha empezado a devorarla.


Enrique peña Nieto está decidido a respetar el dogma neoliberal,  a no cambiar nada, y lo triste de ello es que también nosotros, con nuestra apatía, estamos dispuestos a que nada cambie, y así veremos como  nuestra crítica situación de pobreza y consecuente violencia, no cambiará, pues no hemos reflexionado en que nada cambia, si nada cambias.

Ciencia Ciudadana 18; Po’s haz como que haces.


Apoya mi propuesta contra la pobreza que ataca el problema de raíz, que es el sistema económico que seguimos que genera la inequidad en la distribución de la riqueza.


http://www.change.org/es-LA/peticiones/méxico-no-más-pobreza-defendámonos-de-ella