Así le decían a un vecino que alguna vez conocí, muy popular entre sus amigos, y en ocasiones hasta admirado por su habilidad de convencer a los demás de hacer lo que a él le convenía, aun cuando todos aquellos a quienes había convencido salieran a la larga perjudicados. Decían que tenía el don de "marear" a la gente para que no se dieran cuenta de como saldrían perdiendo con las propuestas que el vivales Videcaray les hacía.
Y para muestra basta un botón, pues cuenta la leyenda que una vez su esposa, muy disgustada y ya cansada porque este siempre le dejaba el gasto justo y exacto para que apenas pudiera la señora preparar los alimentos del día, le reclamó pues estaba ya desesperada porque nunca podía comprarse siquiera una sencilla prenda de ropa, pues obviamente no le alcanzaba.
El vivales Videcaray escuchó atento los airados reclamos de su esposa, mientras se aprestaba a descansar despojándose de su camisa de marca, su corbata de seda, su traje de lana importada, sus finos zapatos italianos,sus mancuernillas de oro y su pesado "rolex", y después de meditarlo un poco, procedió a darle solución a los reclamos de su esposa diciéndole: tienes razón, he menospreciado tu inteligencia diciéndote exactamente cuanto debes gastar en los alimentos y estableciendo yo cuanto metemos al banco para ahorrar para comprar una casa; así que de hoy en adelante tú podrás disponer del 60% del ahorro para comprar la casa, para que lo emplees en lo que quieras, más alimentos, un vestido o hasta irte al cine.
No me dijeron si la esposa se puso feliz con la solución, pero yo creo que así fue, porque nunca supe que rezongara, tal y como parece que ahora sucederá con todos nosotros que aceptaremos mansamente la decisión de otro vivales, el Doctor Videgaray, que estableció que el seguro de desempleo que tanto "cacareo" el gobierno de EPN, como un logro excepcional en beneficio de los mexicanos que perdieran sus empleos, este terminarán pagándoselos los propios trabajadores de sus "ahorritos" para comprar una casita, y literalmente una casita, pues finalmente fue aprobado que el seguro de desempleo se cubra con el 60% del fondo de vivienda de los propios trabajadores.
No hay que retroceder mucho en el tiempo, Septiembre de 2013, para recordar como el Doctor Videgaray en todos los medios de comunicación, así como en la propia tribuna del Congreso, presumía que su mal llamada reforma hacendaria, era en realidad una reforma social, pues se aumentaban los impuestos a quienes más tenían, según él, para darle a los que menos tenían, que en este caso eran los que perdían sus empleos, otorgándoles dicho seguro de desempleo.
Tal parece que el repunte del desempleo en los primeros dos meses de este año, que llegó a ser del 5.05% en enero, y que aunque bajo para febrero a un 4.76%, sigue siendo superior al 4.25% de diciembre del año pasado, orilló al secretario de Hacienda a no cumplir lo que tanto él como su jefe Enrique Peña Nieto habían prometido, de cubrir dicho seguro con fondos públicos, o sea, con el dinero proveniente de los impuestos, y que esa era una de las razones para incrementarlos.
Y entonces cabe la pregunta ¿Doctor Videgaray, si el seguro de desempleo ya no se va a cubrir con dinero proveniente de los impuestos, van a reducirlos?; desde luego se le podría preguntar lo mismo a Enrique Peña Nieto, pero sería tiempo perdido pues sabemos que él desconoce absolutamente éstos temas. Mucho me temo que la respuesta es no, y entonces lo que resta a cada uno de nosotros es decidir si cuando perdamos el empleo tomamos dinero de lo que teníamos ahorrado para comprar la casita, o ...... ¿o qué', ¿acaso podremos elegir no comer, para no gastarnos esos ahorros?
Es verdaderamente vergonzoso que los diputados priístas y demás diputados comparsas, se jacten de que hubo un avance en los derechos de los trabajadores al decir que ahora se nos dio la libertad de elegir en que queremos ocupar el dinero, tal como lo hizo el Dip. priísta Marco Antonio Bernal en una entrevista radiofónica, y suena más a burla ahora con la nueva legislación laboral que ha abaratado los despidos.
Nuestros gobernantes y políticos han caído en el cinismo, ya no tiene ningún valor el pararse en la máxima Tribuna de la Nación, como se supone que lo es la del Congreso de la Unión, a decir una cosa, que luego se les hace fácil no cumplir, tal y como lo hizo el Secretario de Hacienda. Me lleva a pensar que están conscientes de que en cualquier momento y en cualquier tribuna, pueden decir lo que sea, no se establece ningún compromiso, pues quizás piensan que los ciudadanos ni nos acordamos, o si nos acordamos, no nos interesa lo que digan y hagan; y claro, eso les hace fácil pasar a la burla como lo hizo el Dip. Bernal.
Hoy más que nunca, y ante el fracaso de las medidas económicas y la entrega del petróleo que se planea, que ambas reducirán la recaudación fiscal, está claro que el gobierno de Peña Nieto tiene en el Secretario de Hacienda a la figura del cobrador de impuestos de la época medieval, que se dedicaba a vaciarles los bolsillos a los siervos del señor feudal, so pena de encarcelarlos si ya no había nada que sacarles; pero como los tiempos han cambiado, ahora no se necesita al empleado mal encarado y prepotente que recorría las aldeas acompañado de una nutrida guardia; no, ahora lo que se necesita es un vivales con cara dura.
Es posible que mucha gente no dé cuenta
cabalmente de lo que esto significa, pues pensara, a la ligera, esto no me
afecta mientras no pierda mi trabajo, y como los mexicanos no tenemos una amplia
cultura de la previsión, ¿entonces para que preocuparnos?. Será hasta que nos
encontremos en la situación de no tener empleo y tardar en conseguirlo, cuando
sentiremos la necesidad de tomar ese dinero, y aún ahí, todavía no nos sentiremos
realmente afectados, si no hasta el momento que queramos comprar la casita, y
el dinero que nos quede en la subcuenta de vivienda, nos alcanzará para comprar
un cuartito en lugar de una casita.
Como dije al principio no sé si la esposa
del vivales Videcaray quedó satisfecha por que la lograron engañar, o no
protesto simplemente por sumisión, pero espero que nosotros los ciudadanos
mexicanos no nos quedemos de brazos cruzados ante este atraco y empecemos por
detener el desempleo apoyando la propuesta que abajo pongo, y posteriormente
apoyando otra propuesta que en breve les haré llegar para exigirle a Enrique Peña Nieto que haga cumplir al Secretario de Hacienda Luis Videgaray con lo ofrecido en el Congreso.
¡ES EL TURNO DE NOSOTROS LOS CIUDADANOS!
Mientras
tanto, apoya mi propuesta contra la pobreza que ataca el problema de raíz, que
es el sistema económico que seguimos que genera el desempleo y la inequidad en
la distribución de la riqueza.
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