viernes, 21 de marzo de 2014

Nada cambia, si nada cambias

Quizás es este el verdadero origen de los problemas, pues no significa otra cosa más que lo que dejamos de hacer cuando éstos todavía no se presentaban, o peor aún, cuando éstos ya existen pero no hacemos nada porque no nos afectan directamente, o porque pensamos que no nos toca resolverlos, y en el caso más grave, cuando pensamos que de nada serviría hacer algo.

De esa manera vamos caminando hacia la indiferencia sobre los problemas que nos aquejan,  actitud que la historia se ha cansado de demostrarnos lo erróneo que es, pues cualquier problema que no se resuelve inexorablemente crecerá, y en materia social, eso significa que tarde o temprano nos alcanzará a todos.

Tal es el caso de la pobreza que hemos visto como aumenta cada día más, afectando a muchos que en algún momento pensaron que nunca los alcanzaría, mismo pensamiento que tienen los que hoy tienen el poder económico y que en medio del bosque de su opulencia, les es imposible distinguir como aquellos que ellos mismos han ido condenando a vivir en pobreza, poco a poco los van cercando, simplemente porque poco a poco ocupan un mayor espacio.

Desde el mismo mes de diciembre de 2012, cuando Enrique Peña Nieto nos anunció sus 13 decisiones presidenciales, señalé en mi video titulado “Po’s haz como que haces”, que este gobierno no nos presentaba ningún plan objetivo y serio que nos hiciera pensar que realmente nos pondría en la senda del progreso (al final encontrarán el link del video); y como fue, las famosas 13 decisiones presidenciales, mostraron lo que señale en esa ocasión, que publicadas el mismo día de la toma de posesión, solo pretendían aparentar que se estaba trabajando desde el primer día, o sea, hacer como que se hace. Populismo y demagogia en su más pura expresión..
   
Y esto viene a cuento porque nuevamente en los inicios de este 2014 se avizora un panorama difícil en materia económica para el país. Ya en el 2013 el raquítico crecimiento del PIB del 1.2%, nos indicó el fracaso del actual gobierno, y en los inicios de este año indicadores como el índice de confianza del consumidor; las ventas de autoservicios, las compras de bienes de consumo duradero, son todos negativos, y apenas en el primer trimestre del año, al igual que el año pasado, el crecimiento del PIB vuelve a estimarse a la baja, llegando a ser pronosticado ahora  hasta en un 2.7%,  o sea, un 72% del original 3.9%

Y al igual que lo hice en diciembre del 2012, me atrevo a pronosticar que este 2014 también será un fracaso, pues el Sr. Peña Nieto esta empecinado en no cambiar, y sigue testarudamente avanzando en la imposición de sus mal llamadas reformas estructurales, que no traerán como consecuencia más que un ensanchamiento de la brecha entre ricos y pobres.

En términos coloquiales a esto le podríamos llamar “matar a la gallina de los huevos de oro”, pues sin duda esa gran riqueza que ha ido amasando una minoría, que por cierto cada vez es más reducida, ha sido a costa de arrebatárselas a una gran mayoría; la polarización del ingreso, dirían los economistas; pero que de seguir así terminaría inevitablemente por ya no haber nada que arrebatarle a la gran mayoría empobrecida. Fin de la polarización, la gallina de los huevos de oro ha muerto.

Esto es lo que sucede en cada vez más países alrededor del mundo, las familias poderosas  se aferran a seguir incrementando sus riquezas a costa de lo que sea, desde pelearse entre ellas mismas, hasta provocar guerras; lo que resulta en que esa poderosa minoría sea cada vez más pequeña, pero siendo más poderosos los que quedan dentro de ella. Pero eso no importa, el sistema neoliberal nos indica que eso es el progreso, competir para ser los mejores, los más grandes, los más poderosos; competir sin freno, sin límites, sin miramientos y en consecuencia, las más de las veces, sin moral.

El sistema neoliberal ha incrustado en las mentes de los gobiernos esa idea, y en consecuencia su función debe limitarse exclusivamente a proteger el accionar de las empresas de quienes comandan a éstas poderosas familias, pues se presume que al ser éstos “los motores de la economía” de un país, es necesario preservar antes que nada sus intereses. ¿Que haríamos sin ellos?; ¿Quien produciría la riqueza del país?, se preguntan los gobernantes, si ya hemos visto que cuando los gobiernos toman el control de la producción y distribución de la riqueza, lo que terminan haciendo es repartiendo pobreza entre el pueblo, y conservando la poca riqueza para los propios gobernantes.  Luego entonces, no hay de otra, es mejor que sean ciudadanos particulares los que acaparen la riqueza.

En los discursos oficiales, todos los gobiernos simpatizantes del neoliberalismo, y EPN es en la práctica uno de ellos, afirman que al apoyar la productividad, o sea, a quienes producen la riqueza del país, automáticamente toda la población saldrá beneficiada por el simple hecho de que habrá más riqueza, sin atreverse a cuestionar el porqué no ha sucedido así en cada vez más países. Es un hecho que en países como España, Grecia, Portugal, e Italia, por ejemplo, hemos visto como la inequitativa distribución de la riqueza ha llevado a la población a salir a protestar masivamente a las calles; y en otros países como Estados Unidos, Inglaterra, Irlanda, Francia y México, aun cuando no se ven dichas manifestaciones masivas protestando por la inequidad, es un hecho que tienen una gran mayoría de la población sumida en la pobreza y en consecuencia descontenta.

La crisis internacional que el mundo no logra superar no es más que el reflejo del desequilibrio que provoca la inequitativa distribución de la riqueza, y a pesar de que hay voces en todo el mundo que así lo advierten, éstas son ignoradas, los gobernantes actuales prefieren el argumento simplista de que la crisis en sus respectivos países fueron ocasionadas por lo mal administradores que fueron sus antecesores, al no cumplir el principio básico de no gastar más de lo que se tiene.

Lo paradójico es que muchas familias de los países que se encuentran en crisis, o por lo menos con crecimientos estancados, se vieron obligadas desde hace tiempo a subsistir gastando más de lo que tienen, o sea, vivir del crédito, mismo que después no podrán pagar porque sus ingresos no han mejorado, pero que de no hacerlo así, simplemente no subsistirían. En buena medida este es el origen de la crisis financiera internacional.

Es decisión nuestra si seguirnos haciéndonos tontos con el cuento de que al crearse más riqueza esta beneficiará a todos, lo cual no es cierto, pues mientras subsista el pensamiento neoliberal, la riqueza adicional que se produzca seguirá repartiéndose inequitativamente, ensanchando la brecha entre ricos y pobres; y en consecuencia condenando a cada vez más gentes a la miseria, lo cual tarde o temprano colapsará el sistema. Estamos creando un monstruo que ha encontrado su propia cola y que con gusto irracional ha empezado a devorarla.


Enrique peña Nieto está decidido a respetar el dogma neoliberal,  a no cambiar nada, y lo triste de ello es que también nosotros, con nuestra apatía, estamos dispuestos a que nada cambie, y así veremos como  nuestra crítica situación de pobreza y consecuente violencia, no cambiará, pues no hemos reflexionado en que nada cambia, si nada cambias.

Ciencia Ciudadana 18; Po’s haz como que haces.


Apoya mi propuesta contra la pobreza que ataca el problema de raíz, que es el sistema económico que seguimos que genera la inequidad en la distribución de la riqueza.


http://www.change.org/es-LA/peticiones/méxico-no-más-pobreza-defendámonos-de-ella

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