México con pactos y ¡con impactos!
15 ejecutados en el Estado de México y 27 muertos en la Ciudad de México en solo tres días, no parece que la violencia vaya a ser menor en este sexenio, pues apenas en su amanecer se da este nuevo brote de violencia, a la que por cierto, ya estamos plena y preocupantemente acostumbrados.
No fueron pocos a los que escuché decir, allá por los primeros seis meses del año pasado, que con el regreso del PRI a la Presidencia de la República, se reduciría la violencia que se desató durante el sexenio pasado, y parecía durante el mes pasado que quizás así ocurriría.
Pero estos hechos nos dicen que eso hoy no es algo seguro, se vuelve incierto, y eso significa incontrolable, como quizás también lo sean otros problemas para los que actualmente el gobierno actual no tiene por el momento respuestas, si no tan solo promesas firmadas que nos dice que se transformarán en una fecha determinada (hay un calendario), en supuestamente acciones concretas.
Y es que el tan publicitado "Pacto por México", no es más que eso; hasta los grandes empresarios, aliados del gobierno en construir este sistema económico que es una verdadera fábrica de pobres, a través del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, definen ese pacto como "Un largo documento que presenta lo que se debe hacer, pero que sigue sin señalar los como lograrlo".
Y nosotros los ciudadanos de a pie ¿que opinamos acerca del "Pacto por México"? Preguntando entre familiares y amigos, la mayoría ni siquiera lo ha leído; y la impresión general es que es más de lo mismo, promesas del gobierno que no se cumplirán y que si algo si se cumple solo servirá para "chingarnos" más al pueblo.
Luego entonces la pregunta que salta a la vista es ¿porqué si ni los ricos ni los pobres consideran como algo útil (ya de benéfico ni hablamos), ese documento, porque se lo aguantamos al gobierno y sus cómplices del poder legislativo?, ¿Será que ya estamos seguros de que es infructuoso pedirles que presenten planes y proyectos concretos y viables?; o a lo mejor ya estamos acostumbrados a que mejor cuando algo nos afecte directamente, pues entonces rezongamos y ahí veremos que podemos hacer; que cada quien se rasque con sus propias uñas.
Si esto último es la razón de nuestra indeferencia a lo que dice y promete el gobierno y nuestros legisladores, entonces se explica porque a ellos no les importa presentar proyectos sin base sólidas, hechos para "hacer como que se hace", y peor aún, presentárnoslos como si fueran todo lo contrario, o sea un trabajo profesional bien diseñado. Después de todo, si nosotros preferimos reaccionar hasta que ocurra algo que nos afecte directamente, pues entonces quiere decir que tampoco nosotros somos de la idea de actuar sobre planes derivados de análisis serios y objetivos; y entonces las cosas seguirán como hata hoy; los grandes empresarios y líderes sindicales defenderán sus intereses con el poder que el dinero y las marchas multitudinarias respectivamente les dan; y el pueblo tratará de defenderse con marchas y plantones con mucha menor gente y que serán objeto de represión.
Es el turno de nosotros los ciudadanos, de nadie más depende el que este país salga adelante, es el tiempo de pasar de las marchas de protestas, para pasar a las acciones de propuestas. Si no lo hacemos los ciudadanos, nadie más lo hará, y seguiremos sufriendo los impactos mientras los beneficiarios del sitema hacen pactos..
Rafael Santibáñez
rsanlan@hotmail.com
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